por Samuel Adam
@AdamSamuel01

El poeta Javier Sicilia intervino en un momento del concierto para pedir apoyo para el pueblo Wixárica y lamentó las consecuencias de la guerra contra el narcotráfico.
Este fin de semana, el Foro Sol fue escenario de un festival que mezcló el talento musical con la cultura ancestral mexicana y la defensa de lo sagrado. El WirikutaFest reunió a más de 55 mil personas que con su canto y su entusiasmo apoyaron además a distintos sectores de la población indignados por la situación del país.
El objetivo primordial del festival fue recaudar fondos para la defensa legal de Wirikuta, territorio natural sagrado para los wixáricas en San Luis Potosí, donde el gobierno federal otorgó 22 concesiones mineras a la empresa canadiense First Majestic Silver, además de otras 38 concesiones a distintas empresas en el mismo territorio. “Estamos hartos de un sistema de gobierno corrupto y simulador”, “estamos hasta la madre de tanta injusticia y violencia. El pueblo wixárica no tiene miedo” fueron las palabras de miembros de la comunidad afectada que tomaban el micrófono entre una y otra presentación musical. Para los Wixáricas (mal llamados huicholes) en Wirikuta es donde se originó el mundo.
El espectáculo estuvo a cargo de 18 bandas de distintos géneros, que también transmitieron mensajes de carácter político y social. Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacuba, activista social y principal organizador del festival, comentó que hay que tener cuidado con la información que circula en los medios, ya que mediatizaron la noticia de la devolución del las tierras en Wirikuta hace algunos días. A su vez apoyó el movimiento #YoSoy132: “Muchas gracias por apoyar la cultura” gritó a los asistentes.
Otro que apoyó el movimiento estudiantil desatado en redes sociales fue el puertorriqueño René Pérez, vocalista del grupo Calle 13, quien después de abrir su presentación con El baile de los pobres se quitó la playera, dejando ver la leyenda “Yo soy 132” pintada con plumón en su espalda.
Los mensajes de los músicos también fueron dirigidos a políticos, como el de Ely Guerra, quien después de cantar a capela Júrame declaró: “Ojalá los políticos del país escucharan canciones como éstas, y así nos besaran el culo”. La cantante oriunda de Monterrey dio un set acústico en el escenario secundario del festival.
El momento cumbre se dio cuando los miembros del colectivo AHO (liderado por Rubén Albarrán de Café Tacuba y Roco, ex Maldita Vecindad) invitaron a Javier Sicilia, fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. El poeta lamentó los más de 50 mil muertos, 20 mil desaparecidos, 250 mil desplazados y 8 mil huérfanos que ha dejado la guerra contra el narcotráfico. “Quizá el grito más fuerte es el del silencio” declaró antes de hacer que los más de 55 mil asistentes quedaran callados por un minuto, seguido de aplausos para las víctimas. Además de Javier Sicilia, se les dio voz a otros activistas como Juana Sánchez, quien desde Cd. Juárez llegó a pedir justicia por su hermana asesinada en dicha entidad. También hablaron miembros de la comunidad de Cherán, la cual se levantó en armas hace poco más de un año a defender sus bosques de los talamontes ante la ineficiencia de las autoridades.
El festival comenzó a la una de la tarde y terminó poco después de la media noche con la participación del grupo Caifanes, quienes hicieron corear a todos canciones como La célula que explota y Ayer me dijo un ave.


