Los roces entre el gobierno británico y el magnate de medios, Rupert Murdoch, siguen saliendo a la luz. En días recientes, Rebekah Brooks, ex directora de News International, encargada de realizar el escandalosamente desaparecido News of the World, declaró que durante una cena navideña habló con el primer ministro, David Cameron, respecto a las intenciones de Murdoch de apoderarse por completo de BSkyB, una de las plataformas televisivas más importantes del Reino Unido.
Lo que según Brooks fue un tema que fue tocado de forma superficial con el primer ministro es, en realidad, una cuestión muy delicada que requiere de la autorización del Gobierno. Curiosamente, un par de días antes, se había hecho evidente que miembros del gobierno británico no estaban de acuerdo con este movimiento, ya que se había grabado a Vincent Cable, secretario de negocios, hablando de forma negativa sobre Rupert Murdoch y sus intenciones, por lo que en ese entonces el gobierno decidió pasarle la decisión al secretario de Cultura, Jereemy Hunt. Finalmente, la adquisición de la empresa no se llevaría a cabo tras reventar el escándalo de News of the World.
Las declaraciones de la ex directora de News of the World se dieron en un marco de comparecencias en las que ya han participado James y Rupert Murdoch y que, precisamente, buscan analizar las conexiones entre la compañía de Murdoch y el gobierno británico; sin embargo, la principal diferencia entre Brooks y los Murdoch en este caso, es que ella sí es considerada sospechosa por la policía, por lo que de momento, la información que se busca recabar es sobre la influencia que Brooks y las publciaciones que ha dirigido (News of the World y The Sun) sobre la política británica.
Tres horas de preguntas y respuestas arrojaron resultados interesantes: Brooks ha sido muy cercana a primeros ministros como Tony Blair y David Cameron y, sorprendentemente, ha llevado una relación difícil con Gordon Brown. La audiencia del viernes pasado ha llegado a niveles tales como el reconocer que Brooks y Cameron tenían una relación más allá de lo profesional. Una amistad en la que el primer ministro firmaba sus mensajes a la entonces directores del News of the World con las siglas LOL (Lots of love, mucho amor).
Resultan fundamentales las declaraciones de Brooks en este momento, pues durante esta misma audiencia admitió que, además de la amistad cercana que llevaba con el primer ministro, llegó a hablar con él mismo de las intervenciones telefónicas de News of The World y, sobre todo, cuando The Guardian comenzó su investigación.
La audiencia sirvió, particularmente, para reflejar la influencia que las compañías de Murdoch y sus integrantes han tenido sobre el gobierno, misma que les ha permitido realizar operaciones que, bajo otras circunstancias, se antojan imposibles de realizar. De paso, Brooks aprovechó para desmentir una serie de mitos que existen sobre su relación con Rupert Murdoch.
El gigantesco buque de los Murdoch cada vez se hunde más, y con su hundimiento, salen a flote pruebas que lo inculpan.



