“El periodismo está en constante recreación, ésta se da de acuerdo a los factores económicos, culturales y políticos… Un nuevo estilo de periodismo, como el contemporáneo, se constituye de nuevas herramientas, nuevos jugadores y una nueva sensibilidad”. Señala Adrienne Russell, investigadora y profesora de estudios de medios digitales, de la Universidad de Denver.
Las noticias en transición
El proyecto de investigación de Russell, está basado en un análisis en torno a las condiciones que contribuyen al cambio del periodismo, generando sugerencias sobre la posible evolución del mismo. La existencia de un gran debate entre una corriente periodística tradicional y el periodismo digital o emergente es una de las áreas que ha venido trabajando la norteamericana.
Las prácticas en ascenso de comunicación y los productos, es decir, los datos, la información, son cuestionados por los tradicionalistas, tal es el caso de Steven Poole que se posiciona en contra, señalando que el contenido generado por los usuarios de la blogosfera, son simples diátribas homogéneas. Por otro lado y alineado al pensamiento que Russell viene promoviendo, Tim Luckhursts se expresa de dicho contenido como piezas modernas que complementan información y son útiles para el periodismo, y que éstas además, constituyen elementos de importancia para las nuevas vías de participación de la democracia.
Los nuevos tipos de noticias, entonces, han impuesto un reto para que la transición del periodismo clásico logre concretarse y es en este punto en el que el periodista se tiene que convertir, no sólo en cronista, narrador e investigador, sino que deben trascender hacia el escenario de la tecnología ya sea como creadores o usuarios de software y hardware; de esta manera surgen corrientes periodísticas que los convierten en pleno siglo XXI en los nuevos arquitectos del entorno de los medios de la noticia.
Las discusiones que refieren a la implementación de la tecnología en los medios de comunicación como obstaculizadores del buen periodismo, se fundamentan en la facilidad con la que a través de la digitalización se puede manipular la información contribuyendo a la desinformación de los ciudadanos, mas hay una realidad latente que se ha producido debido a la modernización de la sociedad y al cambio de sus propias necesidades, que exige una mayor red de información noticiosa y que al mismo tiempo este canal de datos, cuente con características como la pluralidad, la imparcialidad y sobre todo con una cobertura mucho más amplia en el sentido territorial (internacionalización de la noticia).
Russell es muy clara en su ponencia al señalar que el hecho de que la nueva corrientes –el periodismo digital– estén cobrando tanta importancia, no significa que desaparecerá del todo el periodismo tradicional, sin embargo es notorio el realce del la noticia en la red.
Periódicos como The New York Times y The Guardian, dan muestra de cómo diferentes organizaciones e individuos forman parte importante como colaboradores y fuentes de información que complementan y hacen más íntegro su proyecto, de tal forma que estos periódicos en las redes se transforman en documentos digitales muy completos, actualizados y de cobertura amplia, al punto en el que aún cuando éstos son estadounidense, resulta importante monitorearlos desde otras ubicaciones geográficas, con el fin de formar una opinión del acontecer global.
Las redes sociales herramienta del nuevo periodismo
Cuando Russell señala que el periodismo emergente requiere de nuevas herramientas, hace referencia a la utilización de las redes sociales como un elemento ineludible para la creación de la noticia, pero además también rescata la importancia de éstas en la democratización de la información que es fundamental para la salud pública de una nación.
Twitter y otras redes sociales se han convertido en plataformas que constituyen nuevas estructuras de organización social, mismas que promueven la unificación de su voz, esa que en variadas ocasiones no había tenido sonido o simplemente no era escuchada. Mediante la diversificación y la creación de gadgets, la accesibilidad y capacidad de los individuos para conectarse a la red, es mayor, y por lo tanto, el ingreso de más usuarios a la blogósfera, al debate público y a la información de las bases ciudadanas. De ahí la razón del por qué y el cómo el nuevo periodismo debe cubrir a estas nuevas estructuras, en donde se generan grandes cantidades de información que permiten analizar los comportamientos políticos, culturales y económicos, de la sociedad. “Cada Tuit es un acto de periodismo”, dice Russell.
Lo trascendental de las redes sociales, radica en que se han convertido en fuentes de información para aquellos periódicos, revistas, canales de televisión, entre otros más, que no cuentan con corresponsales en algunos países. Es de esta manera en la que han logrado convertirse en un gran canal de información y de movilización social y política.
Ejemplos claros, son la Primavera Árabe, el movimiento de los Indignados en España y la más reciente, el movimiento #YoSoy132 en México. Las tres comparten el precedente de haberse organizado desde las redes sociales (la estructura digital) y a través de éstas, lograron difundir su posicionamiento frente a las realidades y conflictos que se les presentaron, exponiéndose los tres casos a niveles internacionales. De aquí el hecho, de que la forma más factible de darles cobertura periodística por parte de los diferentes medios de comunicación, fuera mediante las mismas redes sociales, siendo éstas comunicadoras, organizadoras e informadoras.
Con todo esto es claro el gran potencial democrático de los medios de comunicación en la red, debido a que impulsan, fomentan y promueven el diálogo, atrayendo por consiguiente el interés público.
El caso específico de la Primavera Mexicana, como se le ha llamado por varios especialistas en el tema, misma que se ha inscrito en el proceso político-electoral y el intervencionismo del duopolio televisivo en este 2012, es importante recalcarse puesto que es muestra real de que las redes sociales, de manera muy fuerte, Twitter, han transformado al periodismo, a los medios de comunicación, tanto analógicos como digitales, y como producto de ello se ha devenido una corriente opositora de la discrecionalidad y del sesgo de la información. Por tanto las redes sociales y su función como herramienta del nuevo periodismo: digitalizado y que es un factor clave para la democratización.
Dejamos el video sobre la interesante ponencia de Adrienne Russell: Networked: The News in Transition.



