Libros como Las redes de Televisa, Poderes salvajes. Mediocracia sin contrapesos, y La nueva alfombra mágica: usos y mitos de Internet, la red de redes, han abierto brecha en los estudios sobre medios de comunicación. Su autor, Raúl Trejo Delarbre apuesta por aprender no sólo a manejar las redes sociales, por ejemplo, sino incluso a que en las escuelas “se enseñe a ver la tele o a leer el periódico”; educar para aprender a usar los medios y que los medios no hagan uso de nosotros.
Daniel Barrón: ¿Qué tan importantes son los medios de comunicación para el proceso electoral?
Raúl Trejo Delarbre: Los medios se han vuelto espacios fundamentales para el proselitismo político, los gobernantes difícilmente pueden promover campañas, hacer el consenso de los ciudadanos si no es a través de los medios de comunicación, el ágora en donde antes se hacía campaña, en buena medida se ha trasladado a los medios de comunicación. No hay candidato nacional que pueda prescindir de los medios electrónicos, no hay partido político que pueda estar al margen de ellos y por eso han sido muy importante que se reglamente, que se conozca su enorme capacidad de persuasión e influencia, su indispensabilidad, pero también es importante que a los medios no se les magnifique.
DB: ¿Quiere decir que no son decisivos en el voto de los ciudadanos?
RTD: En muchas ocasiones, los políticos, los gobernantes, llegan a creer que los medios tienen tal capacidad de persuasión que llegan a considerar que sólo cuentan las campañas en los medios y que en el ánimo de los ciudadanos únicamente influyen lo que escuchan y les dicen los medios de comunicación, es un error muy grave. La televisión está presente en toda nuestra vida cotidiana, la sintonizamos para entretenernos, para informarnos, ya no es imprescindible, pero los individuos somos complejos, la gente tiene contextos, historias, experiencias, circuitos en los cuales delibera la información que va recibiendo.
Los ciudadanos no somos autómatas, no somos personajes de laboratorio como decía una mala lectura de la sociología estadounidense hace medio siglo: no nos pueden inyectar persuasiones. Los medios no modifican maquinalmente la conducta de las personas, influyen muchísimo, y por eso es pertinente que en México tenga una legislación para acotar las campañas y para que su cobertura sea relativamente equitativa, pero los medios no inyectan convicciones políticas.
DB: ¿Y así fue siempre?, usted conoce muy bien la relación entre los medios y los procesos electorales.
RTD: En los distintos procesos electorales recientes en México, desde 1988, algunos de nosotros hemos medido el espacio que los medios, sobre todo en la televisión, les dan a los candidatos y le puedo asegurar que en ninguna, y subrayo en ninguna, elección federal en los últimos 25 años, hemos encontrado una correspondencia entre espacio en los medios y votos en las urnas. ¿Qué quiere decir esto?: más espacio en los medios no necesariamente garantiza más votos. Los medios son fundamentales para que la gente se entere y conozca las opciones políticas, discuta cuando haya medios abiertos, pero no deciden las elecciones.


