Las elecciones presidenciales han desatado una contienda de desacreditaciones mutuas entre individuos e instituciones. Primero se lanzaron spots en donde los candidatos se muestran tranquilos, humanistas y solidarios, muy cercanos a la gente del pueblo. Sin embargo, las campañas de desprestigio empezaron a salir a flote: algunos desaciertos durante sus estancias en los cargos públicos que ocuparon, son expuestos por los equipos de estrategia de marketing electoral correspondientes. Uno en su desesperación por mantenerse como puntero en las encuestas y la otra por su parte, tratando de ganar adeptos en estos días restantes de contienda electoral. Mas los dos partidos que se encuentran mejor posicionados intentan evadir temas del baúl de los malos recuerdos y las sombras, algo muy notorio en los señalamientos que intercambian y que se han publicado por Acción Nacional y el Revolucionario Institucional, en donde los temas que se tocan son simples pantallas perversas de distracción frente a la ruda y avasalladora realidad.
Los diversos ataques entre los equipos de Vázquez Mota y Peña Nieto, se afianzan y edifican, en aspectos meramente materiales, obras de infraestructura inconclusas. ¿Es eso sobre lo que urge debatir en México? ¿Será acaso que están subestimando al ciudadano mexicano, con discursos infantiles y debates de simulación?
Peña y su legado de inseguridad en el Estado de México
Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, lo que más estragos causó en la sociedad mexiquense, no fue de ninguna manera, el hecho de haber dejado obras de infraestructura inconclusas de los supuestos 600 compromisos que durante su gobierno desarrollaría, como el puente de acceso a la autopista Los Remedios, señalado como el compromiso 127, o la creación de un parque eco-turístico en la laguna de Zumpango, señalado como el compromiso numero 57, y que serán contestados mediante un video y ante un notario, cuando en realidad lo que afectó de manera grave a la sociedad, fueron los cientos de feminicidios que incluso sobrepasaron los registrados en Ciudad Juárez; así como los secuestros; la violación a los derechos humanos por parte de las instituciones estatales, como en el caso de San Salvador Atenco; la impunidad, corrupción y las deficiencias de calidad educativa que posicionaron al Estado de México, como el último en la lista de la SEP, producto del control que impone el SNTE, una organización que se ha fortalecido por ser una excelente maquinaria electoral, que por ende se ha vuelto esencial para concretar el proyecto presidencial que actualmente se encuentra accionando Peña Nieto.
Vázquez Mota: irresponsabilidad y concesiones de poder
La presencia de la ahora candidata presidencial del blanquiazul fue de muy poca relevancia en su cargo como secretaria de Desarrollo Social, misma que presidió durante el gobierno foxista. Ahí realizó quizá apenas el 10% del total de las obras que vapulea en sus spots de campaña y que los priistas han señalado como falsos, justo después de haberse lanzado el spot de “la candidata con falda pero con los pantalones bien puestos”, en donde menciona que construyó más de tres millones de pisos.
Lo que se debe destacar, analizar y contemplar sobre su trayectoria como política, radica en las inasistencias en el congreso legislativo, que dejan en claro su irresponsabilidad frente a un cargo de representación popular en donde se suponía debía ser voz de cientos de miles de mexicanos, que la dama albiceleste tenía como encomienda y dejó en el abandono de tribuna. A esto debe sumar su corta estancia en la Secretaría de Educación Pública, desde donde manipuló la educación, compartiendo y concediendo las atribuciones de un cargo público al corporativo SNTE, encabezado por Elba Esther Gordillo. Cabe señalar que este es un punto de convergencia con el también candidato contrincante, Peña Nieto.
Sin propuesta a la crisis en México
Ambos personajes coinciden en la relevante falta de propuestas y en la simulación de enfrentamientos que carecen de contenido e información. Pareciera que tanto su discurso implícito y explicito estuviera diseñado para personas con poca capacidad de análisis y sentido común.
Es evidente que estas cortinas de humo desplegadas en televisión, redes sociales y en espectaculares, encubren deficiencias que son en definitiva mucho más profundas y que, además, deben ser atendidas, puesto que representan el verdadero cambio para generar el desarrollo de un país.
Temas como el de la alza de índices de violencia en México, el empoderamiento desbordante de los grupos de presión corporativizados, la opacidad en los rendimientos de cuentas de funcionarios públicos estatales y federales, tasas de desempleo, desigualdad en la distribución de la riqueza, violación a los derechos humanos y la falta de una política exterior, son evadidos por falta de argumentos, conocimientos o quizá por el hecho de no compartir ni incluir al ciudadano en la toma de decisiones de la política nacional, algo característico de los gobiernos antidemocráticos que han venido gobernando durante más de 80 años en México.
Lo preocupante es que los medios de comunicación, con muy pocas excepciones, continúan dando cobertura a los ficticios debates y confrontaciones, que más allá de convertirse en espacios democráticos, son shows mediáticos, en donde la propuesta urgente y necesaria, es inexistente.
Del debate de ficción, al de respeto a la ciudadanía
Basta con señalar la supuesta disputa entre el presidente del Partido Acción Nacional Gustavo Madero y su homólogo del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, quienes se citan uno al otro a través del programa de Arsitegui en Noticias MVS, para debatir hoy en punto de las 5 de la tarde en el Estado de México. Un debate totalmente fuera de contexto, basado en dimes y diretes de los someros spots que inundan las pantallas de televisión y las redes sociales.
Es sorprendente la forma en la que se toman, candidatos y partidos políticos, la contienda presidencial, en donde se deben mostrar propuestas sustentadas y aterrizables, generar debates dignos de ser monitoreados por los medios de comunicación y el Internet, fomentar la participación ciudadana en el cuestionamiento de los principales problemas que se han convertido en el lastre del país y dejar de lado el circo y la información maquillada que utilizan en la campaña política y que son un estilo suave pero severo de burla hacia la sociedad mexicana.




felicidades le diste en el punto clave , exactamente es mucho el circo y pocas las propuestas y soluciones a la gran problematica de nuestro pàis nosotros el pueblo lo que queremos es ver en los candidatos su preparacion y que empicen a hacer algo por el pueblo ese mundo de dinero que tiran en anuncios televisivos , carteles etc. millones y millones que se tiran en esas campañas y la gente sin agua sin comida ,luz educaciòn etc.