Hace un par de días, en los medios de comunicación corrió una noticia deportiva que tocó otros ámbitos informativos: la suspensión de la pelea entre Julio César Chávez Jr. y Andy Lee que se celebraría en el Sun Bowl de El Paso, Texas.
La información al respecto fue ambigua el día de ayer. Según la versión de Francisco González Cigarroa, rector del Sistema Universitario de Texas, del cual depende el Sun Bowl, la suspensión se debió a que existía una “amenaza de seguridad”. Según un comunicado oficial “se realizó un avalúo de riesgo del evento y se concluyó que era más alto de lo normal”.
Sin embargo, varios medios citaron las declaraciones sobre este hecho que realizó el alcalde de El Paso, John Cook, quien afirmó que “la amenaza de la que nadie quiere hablar es el hecho de que un hijo de El Chapo Guzmán tuvo una niña y que la madre de esta pequeña es la novia del boxeador”. El hijo a quien se refiere Cook es Édgar Guzmán, quien fue asesinado en mayo de 2008.
Hasta el día de hoy, a medio día, se han dado a conocer más datos. Según la agencia AP, un funcionario –que pidió no ser identificado- señaló que la “amenaza de seguridad” de la que se habló en el análisis de riesgo se refiere a la presencia de líderes de cárteles rivales en la función de box. El mismo oficial señala que si bien ambos bandos habrían declarado el evento como “territorio neutral”, la situación generaba riesgos de seguridad.
Ayer el alcalde del El Paso, según citan Proceso y Excélsior, señaló que “es posible que la novia de Chávez Jr. esté ligada a El Chapo Guzmán; aun así, no hay evidencia de una amenaza creíble o específica en el evento”. En este sentido, Cook manifestó que él haría lo posible porque el evento se realice en la ciudad, ya que una función de box de estas características genera grandes beneficios económicos. Específicamente en este caso, según estimaciones del propio alcalde de la ciudad fronteriza, la derrama económica sería aproximadamente de 4.5 millones de dólares.
Parece ser que las gestiones de Cook han tenido éxito, pues no solamente la pelea se realizará en aquella ciudad, sino que será en el Sun Bowl como estaba planeado en un principio. Según la información más reciente de AP, el rector del Sistema Universitario del estado reconsideró su decisión. Según fuentes extraoficiales, esto se debió a presiones por parte de autoridades y legisladores locales, las cuales lograron modificar la determinación que hace tres días habían tomado las autoridades universitarias. Según algunas versiones las autoridades estatales y de la ciudad estadounidense presionaron a Cigarroa debido a que su decisión de cancelar la pelea servía para propagar el temor de que la violencia causada por el narcotráfico se había extendido del otro lado de la frontera.
Para permitir el combate, el rector puso a las autoridades algunas condiciones. Una de ellas, señalan varios medios, es que las autoridades locales, estatales y federales deben garantizar la seguridad en el evento. Para lograr este objetivo las autoridades universitarias han pedido que se les presente un plan que deberá ser aprobado por la institución. Otra condición es que no se vendan bebidas embriagantes.
Esperamos que se esclarezcan del todo las razones de “seguridad” y la naturaleza de las presuntas relaciones del pugilista con el capo mexicano, pues si bien hasta ahora existen versiones que empiezan a dejar en claro la situación, la información disponible continúa siendo no del todo clara. Seguramente cuando haya más novedades al respecto les estaremos platicando de ello.



