Agnés Torres. Foto: María Andrea Cañón

El asesinato de la activista trans Agnes Torres en las cercanías de la ciudad de Puebla el fin de semana ha cimbrado la opinión pública, y en particular, a las redes sociales. La semana pasada el tema de la discriminación a la población LGBT había estado en varios titulares debido a los dichos del joven panista Juan Pablo Castro en la Asamblea Legislativa del DF y a lo dicho por el diputado del PANAL Hector Alonso en el Congreso de Puebla; ayer, el odio que expresan muchos comentarios homofóbicos se materializó con el crimen de Agnes.  Pero ¿quién fue Agnes Torres y por qué todos hablan de ella?

Agnes llegó a Puebla después de terminar su licenciatura en psicología en la Universidad Veracruzana. Siempre se interesó por la psicología de la salud y en particular, los asuntos relacionados a las personas con diversas identidades de género. Colaboró con la organización Humana Trans que busca el reconocimiento y respeto de las personas transgénero y transexuales a nivel nacional. Fue también colaboradora de organizaciones como la Red Democracia y Sexualidad (DEMYSEX) y Erósfera en Puebla. Varias veces participó en entrevistas a medios locales y nacionales para dar a conocer la realidad de cómo es en México ser una persona trans. Participó en varios eventos sobre diversidad sexual a nivel nacional donde siempre dejaba en claro que no era posible que en México las personas trans fueran consideradas personas de tercera categoría.

Sufrió varias veces de la discriminación institucional por ser una mujer transexual; aunque trató por diferentes vías solamente pudo cambiar su sexo en el acta de nacimiento aunque su nombre de hombre seguía apareciendo en ella. Nunca pudo obtener un pasaporte, su título de licenciatura tenía su nombre de nacimiento, era una indocumentada en su propio país. A pesar de contar con el apoyo de su familia proveniente de Tehuacán, Puebla y Veracruz, sus luchas personales fueron complicadas.

¿Y quién era Agnes fuera del activismo? Era una joven a quien le gustaba divertirse, apoyar a su mamá, salir de fiesta los fines de semana y hacer muchos, muchos amigos. Todos sabían que Agnes era una chica trans pero esto a pocos les importaba y nunca dudaron que ella fuera una mujer hecha y derecha. Gustaba de usar grandes escotes y tacones altos, irradiaba sensualidad y simpatía a donde quiera que fuera. Es difícil creer que esas grandes pestañas y esa linda sonrisa ya no se verán más por los lugares de moda de Cholula y Puebla capital.

El pasado lunes en el Zócalo de Puebla se reunieron cerca de 500 personas en un acto simbólico para despedirla y exigirle a la Procuraduría General de Justicia del Gobierno del Estado que encuentre a los culpables, ya que de las decenas de crímenes de odio por homofobia y transfobia que se han dado en el estado, todos parecen impunes de acuerdo a Onán Vásquez, presidente de la organización Vida Plena. Durante el evento, Brahim Zamora del Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos dio lectura a un pliego de 10 demandas de la comunidad LGBT poblana que deben cumplirse para que ya no se repitan estos crímenes; entre los puntos importantes destacan el que se reconozca como agravante el odio, que se haga una ley que reconozca las identidades de género en el estado y que se creen campañas en contra de la homofobia. En el DF también se organizó un acto para recordar a Agnes en la representación de Puebla ubicada en la Av. Chapultepec donde acudieron decenas de personas de la comunidad LGBT.

La vida de nuestra amiga y compañera de lucha se ha ido pero su fuerza, su discurso y sus acciones quedarán por siempre en la memoria y en el trabajo de las personas que siguen trabajando por el reconocimiento y el respeto a las diversas orientaciones sexuales e identidades de género. Descanse en paz.

«La discriminación comienza por la boca» video realizado por Miguel de Lara y Johanna Gersch en 2009, con la participación de Agnes Torres

http://vimeo.com/38397505