Enrique Peña Nieto en el spot grabado en Veracruz.

A escasos días en los que habrá de iniciar de manera formal la contienda por la Presidencia de la República, en la que por vez primera acontecerá en un espacio de 90 días, el IFE decidió dar a conocer a través de su página de internet la primera tanda de spots de los cuatro candidatos.

Aún en la etapa de la llamada veda electoral, los candidatos que aspiran a suceder a Felipe Calderón no han dejado de dar la nota. No deja de ser una ironía que el arranque de campaña estará marcado por el estreno de spots electorales, mismo que vendría a confirmar que las contiendas se encuentran intrínsecamente mediatizadas, ya que el debate de ideas pasa a un segundo plano, en donde lo más relevante pareciera ser la estrategia que adopten en torno a sus respectivos anuncios.

Cada uno de los mensajes dan una primera aproximación de lo que será la primera fase de su estrategia electoral, con la novedad de que no habrá demasiado margen para realizar muchos ajustes a la misma en caso de que resulte ser fallida desde un inicio, en buena medida por el tiempo limitado del que se dispone, pero también porque aún no queda claro si la contienda será en dos tercios, o si finalmente se polarizará entre dos candidatos.

De los dos spots de Andrés Manuel López Obrador, uno aparece dirigido a sus fieles y el otro a quienes le tienen desconfianza. En el de Una Historia realiza un reconocimiento sutil a la larga lucha de la izquierda mexicana, catalizadora de la mayoría de los cambios sociales y políticos que ha vivido el país en los últimos años. En el anuncio de Reconciliación se dirige de manera abierta a quienes por años han mantenido una pésima imagen sobre él, pero en esta ocasión más que pedir el beneficio de la duda, pareciera buscar invitar a aquellos que lo ven con suspicacia, a sumarse a emprender un nuevo camino.

Al hablarle a los suyos, el equipo de López Obrador podría tener en mente reactivar a aquellos militantes de izquierda que aún se encuentren desanimados tras el brutal shock de la victoria frustrada en las elecciones pasadas y lo vivido desde entonces, así como las encuestas que lo ubican de manera consistente en tercer lugar.

La calidad y emotividad de ambos spots son muy superiores a la pésima estrategia de comunicación política que tuvo el tabasqueño durante la primera etapa de su campaña en el 2006. Pero el escenario electoral del 2012 es muy diferente, y aún restan unas semanas para saber con certeza si será capaz de capturar el apoyo de millones de indecisos, que es la única posibilidad que tiene de aspirar a la victoria.

Los spots de Josefina Vázquez Mota parecen una continuación de la semana negra que comenzó tras el enorme ridículo durante su toma de protesta en el vacío Estadio Azul. La lectura más superficial es que se trata de publicidad que la ubica claramente como una alternativa de continuidad, pero lo cierto es que el anuncio en el que hace énfasis en la seguridad pública es muy parecido en estilo y contexto a los que realizaba el equipo de Felipe Calderón en el 2006, con los resultados ya conocidos.

En el spot biográfico hace uso del viejo discurso de derecha al presumir ser producto de la cultura del esfuerzo en cuya carrera afirma que no le han regalado nada. Es el mismo mensaje que otros líderes conservadores han enarbolado por años para justificar la desprotección social y un estado reducido al mínimo, bajo la lógica de una sociedad dividida en ganadores que pueden valerse por sí mismos y aquellos perdedores que requieren de ayuda gubernamental. El mensaje en el que hace alusión a sus logros en la Secretaría de Educación, contrastan con la más superficial de las investigaciones en la materia (empezando por el documental De Panzazo); ha sido severo el retroceso en la materia durante los gobiernos de Acción Nacional y sobre su gestión lo menos que puede decirse es que no pudo con Elba Esther Gordillo.

Llama la atención que dichos anuncios contengan poca iluminación y que la candidata alterne entre tomas de atuendo y peinado, pareciera que la intención es la de proyectar una imagen de seriedad y poder; pero para muchos podría tener un efecto contraproducente, al proyectar un aspecto sombrío y poco esperanzador. Lejos de ser una promesa de un mañana, termina por transmitir la idea de la prolongación del presente calderonista.

En el caso de Enrique Peña Nieto, llama la atención la elaboración de una estrategia basada en anuncios filmados en las distintas entidades del país, de los que ya se dieron a conocer el primero de la serie, y los elaborados en Veracruz, Quintana Roo y Guanajuato. Destacan los aspectos técnicos de secuencias bien filmadas, en las que existe un mensaje discursivo claro pero sin ideas substanciales.

Durante años, Peña Nieto ha sido un candidato en construcción, el más expuesto en medios audiovisuales en la historia del país previo a una contienda presidencial. No deja de sorprender que si bien es un candidato bien posicionado, el grueso de la población conoce muy poco sobre su ideario político.

El ex gobernador mexiquense ha tenido una vertiginosa carrera política, y el día de hoy se encuentra en la antesala de la Presidencia de México, pero a diferencia de sus principales contendientes ha realizado la mayoría de su trayectoria dentro del Estado de México. No resulta muy aventurado afirmar que sin la televisión difícilmente habría logrado una exposición a nivel nacional. A ello parecería corresponder la estrategia mediática inicial de presentarlo en las principales plazas y diversos paisajes a lo largo del territorio nacional, con el fin de mostrarlo cercano a las distintas regiones en las que no ha tenido presencia.

Si bien el candidato del PRI corre el riesgo de que con sus spots se le compare a la participación del mandatario Felipe Calderón en la serie The Royal Tour, es preciso reconocer que a diferencia de sus adversarios, está en lo suyo. Los anuncios destacan por su calidad, a pesar de su falta de naturalidad y cierto grado de cursilería. Por otro parte, si la campaña se libra sólo en el terreno mediático, si el candidato evita cometer nuevos errores, y si sus adversarios no logran exponerlo de manera eficaz, terminará por alzarse con el triunfo.

De los spots de Gabriel Quadri no existe mucho que comentar. Los que han sido revelados hasta el momento son también parte de una serie que irá decantándose en los próximas semanas, pero lo único que parecen aportar es la expectativa de mantener de alguna manera el registro de ese partido. Recuerda a aquella campaña de Roberto Campa en la que pedía un voto de tres para Nueva Alianza, que resultó una hábil estrategia para la operación electoral que habría de acontecer en aquellas elecciones.

No deja de llamar la atención que los primeros spots electorales revelen de forma involuntaria aspectos clave de cada uno de los candidatos: A López Obrador lo persiguen sus errores del 2006, de Vázquez Mota se confirma que no tiene nuevas ideas que aportar y de Peña Nieto permanece la imagen del candidato cuyo espacio natural es la televisión.

A continuación compartimos con ustedes algunos de los spots para que nos compartan su opinión:

Enrique Peña Nieto

Josefina Vázquez Mota

Andrés Manuel López Obrador

Gabriel Quadri