Además de un compromiso por parte de las autoridades poblanas, el evento realizado el pasado lunes 12 de marzo den el zócalo de la ciudad consiguió reunir a más de 400 personas que exigieron justicia. Foto: Luis Colchado Luna

Tras el asesinato de la activista trans que ha conmocionado a la sociedad, redes sociales y medios de comunicación, se han realizado distintos movimientos que buscan, no sólo recordar el trabajo de la activista, sino hacer que éste tenga una continuidad, e incluso, se haga efectivo.

El pasado lunes 12 de marzo se llevó a cabo una manifestación en el Zócalo de Puebla para exigir al gobierno del Estado justicia por el caso de Agnes Torres. Esa misma tarde, representantes de organizaciones como No Dejarse es Incluirse, Vida Plena de Puebla, Centro de Educación Humana y Colectivo Transexual, entre otros, consiguieron reunirse con autoridades del Estado mientras en el Distrito Federal se realizaba una manifestación al exterior de la representación del Estado de Puebla. Por la noche, el gobernador del Estado, Rafael Moreno Valle, condenó los hechos e informó vía Twitter que la Procuraduría General de Justicia había iniciado la averiguación previa 406/2012/ATLIXCO.

El martes, mientras amigos y familiares de la activista la despedían en su natal Tehuacán, representantes del colectivo LGBTTTI se reunieron al mediodía con los Secretarios de Gobernación Pública y Seguridad, así como con el Procurador de Justicia del Estado. Como resultado de esta reunión el gabinete de seguridad del gobierno del estado encabezado por el secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto; la Secretaría de Seguridad Pública y por la Procuraduría General de Justicia se comprometieron a esclarecer este crimen, y a investigar al menos 20 crímenes de odio ocurridos en el Estado desde 2005.

Respecto al caso de Torres, el procurador Víctor Carrancá Bourget, informó que el caso es seguido por la Dirección General de Delitos de Alto Impacto de la PGJ y aseguró que una de las líneas que se está siguiendo es la de crimen de odio. Como parte de la investigación reveló que se está tras la pista de dos hermanos de Chipilo, último lugar donde se vio a Torres, y que se ha solicitado ayuda de autoridades de otros estados para localizar el automóvil en el que viajaba la activista, un Golf blanco con placas de circulación TWT5919, que sigue sin aparecer.

Brahim Zamora, miembro del Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos, informó que el próximo 29 de marzo habrá otra reunión con las autoridades para analizar el estatus de cada uno de los crímenes de odio, y resaltó el compromiso por parte del gobierno para mantener un constante intercambio de información.

Aprovechando su paso por la ciudad de Puebla, el candidato a la presidencia de la República por parte del PRD, Andrés Manuel López Obrador, condenó el asesinato de Agnes Torres así como cualquier crimen de odio. “Es muy lamentable que esto suceda en Puebla y en el país. No deben de haber crímenes de odio; se tienen que respetar los derechos humanos, tiene que actuarse con tolerancia”, declaró el candidato.

Medios y marchas

El caso de Agnes Torres no sólo ha conseguido una sorprendente respuesta por parte de las autoridades, el asesinato de la activista ha conseguido pasar del plano local al internacional. Medios nacionales reportaron el caso y condenaron este homicidio, así como también la prensa internacional, que en distintos idiomas se ha encargado de dar a conocer, no sólo el asesinato, sino el trabajo de la activista.

Por el lado de las redes sociales, en Facebook se ha creado el grupo Todos somos Agnes Torres, en el que constantemente se publica información sobre la activista y los eventos que se realizarán en su memoria.

Entre los próximos eventos se encuentra la Marcha en solidaridad a Agnes Torres, que se llevará a cabo el próximo sábado 17 de marzo en Xalapa, Veracruz, ciudad en la que Torres realizó sus estudios en psicología. La marcha tiene como objetivos: tipificar los crímenes de odio por homofobia, la creación de una ley de identidad de género (estos dos primeros, temas por los que constantemente trabajó la activista), declarar el 17 de mayo como día estatal contra la homofobia y que la UV extienda el título a Agnes Torres, mismo que estaba en trámite puesto que la institución no quiso reconocer el cambio de identidad de la entonces estudiante. Actualmente circula en Internet una petición que busca recaudar firmas para que la Universidad Veracruzana finalice el trámite. La marcha saldrá a las 3 de la tarde de la Escuela Normal Veracruzana con rumbo hacia la plaza Lerdo.

En el Distrito Federal también habrá una marcha, ésta se realizará el domingo 18 de marzo que saldrá del Ángel de la Independencia a las 11 de la mañana y tendrá como destino el Palacio de Bellas Artes. Al igual que con la marcha de Veracruz, ésta busca tipificar los crímenes de odio así como exigir justicia por la activista.

En la ciudad de Puebla se están preparando dos homenajes para la activista que tendrán lugar el viernes 23 y el sábado 31 de marzo.

Los primeros pasos

Si bien, las principales demandas del colectivo LGBTTTI, mismas por las que Agnes estuvo luchando junto con distintos grupos activistas de la ciudad de Puebla, aún no se ven resueltas, el día de hoy se ha dado un paso pequeño pero fundamental.

El día de hoy, el Congreso avaló por unanimidad adherir el término «preferencias sexuales» al artículo 11 de la Constitución de Puebla, prohibiendo de esta manera, todo tipo de acción discriminatoria en contra de las personas por su apariencia, etnia, religión y, ahora, identidad sexual.

Hace un año se había propuesto esta modificación al artículo 11 y fue entonces rechazada por el Partido Acción Nacional (PAN), que consideraba como algo «excesivo» llevar al plano constitucional el respeto a la diversidad sexual. El rechazo por parte del partido llegó al grado de que durante la sesión del 15 de febrero de 2011, legisladores del PAN y Nueva Alianza criticaron esta iniciativa, llegando a argumentar que las preferencias sexuales de los poblanos se reducían «a la heterosexualidad».

Irónicamente, fue un diputado panista, Mario Riestra, quien decidió presentar hoy una iniciativa que tipifica la discriminación como delito. El castigo sería de uno a tres años de cárcel, de 50 a 150 jornadas laborales o de 100 a 500 días de salario mínimo. Así pues, el texto de la Constitución de Puebla queda modificado de la siguiente manera: «Queda prohibida toda acción tendiente al menoscabo de los derechos humanos, en razón de discriminación por raza, origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, preferencias sexuales, filiación, instrucción y nivel cultural, apariencia física, estado civil, creencia religiosa, ideología política, opiniones expresadas o cualquier otra que atente contra la dignidad, la libertad o la igualdad».

Aunque pequeño, éste es un paso que distintos colectivos y grupos activistas de la comunidad LGBTTTI del Estado, a los que pertenecía Agnes Torres, habían estado buscando desde hace tiempo.