Segunda parte del reportaje publicado en la edición no. 1840 del semanario Proceso. Consulta la primera parte aquí.

Las Maniobras de Salinas Pliego

Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego, presidentes de Grupo Televisa y Grupo Salinas, respectivamente. Fuente: http://rj45.mx

Precisamente, una de las maniobras para ganar tiempo fue obstaculizar proceso de notificación de la CFC y presentar a Grupo Iusacell como una “víctima de la arbitrariedad” de elementos de la Policía Federal que acompañaron al personal del organismo regulador.

El martes 31 de enero, el abogado Fidel Sierra, notificador de la CFC, acudió por primera vez al domicilio de Iusacell, en Montes Urales 460, para enviarles un primer citatorio. Los abogados de la empresa de Salinas Pliego, en una triquiñuela jurídica, ya habían cambiado el número exterior del edificio, ahora 409, para negar que ese fuera el domicilio legal.

En paralelo, el director de Cumplimiento Regulatorio de Iusacell, Eduardo Ruiz Vega, comentó en distintas entrevistas con medios que la CFC no había hecho oficial la notificación y que el plazo perentorio seguiría siendo el 7 de febrero. Ruiz Vega advirtió que acudirán a instancias judiciales si se rechaza la alianza.

Ruiz Vega fue integrante de la Comisión Federal de Telecomunicaciones. Después de un largo litigio interno, abandonó Cofetel para brindar sus servicios a las empresas de Ricardo Salinas Pliego. La estrategia de judicializar las resoluciones que son desfavorables es común en el sector de telecomunicaciones, pero, en especial, Grupo Salinas demanda y litiga prácticamente todo, como sucedió con más de 60 juicios interpuestos en contra de la Licitación 21.

Previendo un conflicto en las instalaciones de Iusacell, el miércoles 1 de febrero, el notificador Fidel Sierra y la Dirección General de Asuntos Jurídicos de CFC pidieron a la Policía Federal el auxilio para el proceso de notificación. Se registró un zafarrancho de jaloneos en la el vestíbulo de las oficinas de Iusacell, pero el proceso de notificación se completó.

En su noticiario Hechos, de Canal 13, el reportero Marcos Morales, de Azteca Noticias, hizo una crónica pormenorizada de la llegada de los notificadores, acompañados por fotógrafos que “parecen que los invitaron ex profeso para que tomaran fotos”.

La crónica de 7 minutos, al estilo de los programas de nota roja de la televisora del Ajusco,  relata el episodio cómo si fuera un acto de agravio de las autoridades a Grupo Iusacell para simular una “trifulca”:

“12:12. Hay tensa calma en la recepción, pero las cosas poco a poco vuelven a la normalidad. Sin embargo, en las calles que rodean al edificio de Iusacell, se mantiene la presencia de los elementos de la policía federal. Una camioneta, incluso, se detiene frente al inmueble en actitud de intimidación.

“A las 13:37 reaparecen el notificador y sus testigos aparecen en la recepción. Los fotógrafos esperan del otro lado del umbral y de inmediato lo rodean para captar el momento.

“Los reporteros lo mantienen rodeado y ahora se ve a policías federales armados en escena. Continúa dando declaraciones y dice que ya cumplió con parte de su trabajo. Detrás de él se ven a sus escoltas

“Y lo de hoy podría repetirse otra vez. Rodeados de los hombres de negro el verificador vuelve tácitamente a ponerse de acuerdo con la prensa”.

El conductor Javier Alatorre, editorializó el episodio de esta manera:

“Ya se lo comentábamos. Incomodan desde luego mucho las formas en que se llevó a cabo la notificación. Imagínense si esto le ocurre a una empresa de la tamaño Iusacell, ahora piense cuál es el trato que recibiría un ciudadano común, un ciudadano de la calle que, por encima de todo, debe de sufrir ante las posturas que monopolizan un sector, tal como lo volvió a demostrar la  OCDE”.

Hechos dio paso a la nota de la OCDE de respuesta a las críticas que Carlos Slim, el accionista de Telmex-Telcel, lanzó un día antes contra el informe sobre Revisión de las Políticas de Telecomunicaciones y Regulación en México.

Durante dos días, Grupo Iusacell pagó desplegados en prensa para acusar al periódico Reforma de “esconder” información para favorecer a Telmex-Telcel, de estar “vendido a Carlos Slim” y de “manipular la información” para proteger al magnate.

La empresa que protagonizó en diciembre de 2002 el asalto armado a las instalaciones de Canal 40, en el cerro del Chiquihuite, ahora acusa a autoridades de la CFC de prácticas típicas de las empresas de Salinas Pliego.

El comunicado de Grupo Iusacell afirmó que “revisaremos a detalle la extensa resolución” de la CFC y “haremos llegar a la Comisión y/o a la instancia legal competente los argumentos para que se analice a fondo la conversión de las obligaciones, de Televisa, en acciones de Iusacell”.

Le empresa de Salinas Pliego cita un párrafo de la resolución, en la página 18, que considera favorable a su interés de fusionarse con Televisa: “al existir competidores que cuentan con una presencia significativamente mayor, el fortalecimiento de Iusacell tendría efectos favorables sobre la competencia”.

“Mantienen Statu Quo”: MVS

Hasta ahora, ninguno de los comisionados de CFC ha hecho declaraciones públicas sobre este caso. El organismo sólo ha señalado que el proceso de notificación “ha sido complejo, pero va por buen camino” y la comisión publicará su decisión “una vez que haya culminado con éxito este proceso”.

Dish México, propiedad de MVS, afirmó en un comunicado que la decisión e CFC “no resuelve los problemas de la alta concentración y prácticas anticompetitivas que se tienen en la industria de la televisión. Por el contrario, mantener el statu quo, sólo beneficia al duopolio televisivo”.

“Al no autorizar la concentración en Iusacell del duopolio, y no haber sometido dicha operación a fuertes condicionantes en los mercados relacionados, se optó por mantener las cosas en el estado que se encuentran beneficiando a los actores de siempre”, argumentó Dish.

La empresa dirigida por Ernesto Vargas subrayó que Televisa y TV Azteca continuarán impidiendo que Dish México se anuncie en sus canales de televisión abierta y “seguirán negándonos sus señales abiertas para incluirlas en nuestra programación e insistirán en sus ventas atadas”.

Por su parte, Salomón Padilla, representante legal de la Asociación de Redes de Telecomunicaciones de México, organismo que agrupa a empresas de televisión por cable independientes de Televisa, afirmó que falta conocer la versión pública de la CFC y que esta decisión “es una oportunidad para el regulador de enderazar el mercado sin filias ni fobias. Mis respetos al notificador que logró hacer su trabajo”.

ARTM presentó desde el 9 de marzo de 2011 una queja en contra del dominio que tiene Televisa en materia de contenidos de televisión restringida, a través de Cablemás, de TVI y su filial Telum, cuyos  accionistas  forman parte del Consejo de Administración de PCTV, generando “prácticas monopólicas absolutas y relativas” en el mercado de contenidos, como ocurrió con las ventas forzadas de la transmisión del Mundial de Futbol.