Segunda parte del texto publicado originalmente en el No. 1838 de la revista Proceso. Consulta la primera parte aquí.

“Monopolio sin Precedentes”: Nextel

El argumento de que la inversión de 1,600 millones de dólares de Televisa en Grupo Iusacell ayudará a una mayor competencia en el mercado de la telefonía móvil ha sido insistente para justificar la sociedad entre los dos agentes que controlan los contenidos, la producción y la distribución de las señales de televisión abierta y televisión restringida en el país.

A través de la Cofetel, se solicitó un “estudio confidencial” a los consultores Dimitri Ypsilanti y Agustín Diaz Pines, ambos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, para hacer una revisión del mercado de las telecomunicaciones en México y emitir su opinión sobre la fusión de Grupo Iusacell y Grupo Televisa.

El documento, elaborado entre el 23 y 28 de octubre de 2011, cuya copia obtuvo Proceso, considera que es “necesario” y “benéfico” la entrada de un nuevo operador basado en la alianza Televisa-Iusacell.

Sin embargo, en la nota al pie de página número 61, mandada al final del texto, los analistas de la OCDE admiten que “sin embargo, mientras las perspectivas en el mercado de las telecomunicaciones  podrían ser bienvenidas, las perspectivas para el mercado de la televisión tendría implicaciones negativas para la competencia”.

Es el único párrafo, de las 110 cuartillas del estudio, donde se admite que la sociedad entre ambos grupos será contraproducente para el mercado de la televisión abierta.

Desde el 11 de julio de 2011, Grupo Nextel, ex socio de Televisa en la polémica Licitación 21, presentó ante la CFC una denuncia en contra de la fusión de ambos grupos argumentando que si se autoriza “se creará un monopolio sin precedentes en el mercado de la televisión abierta, de telefonía celular, de publicidad y de televisión restringida”.

Grupo Nextel aportó, entre muchas otras, las siguientes cifras:

-De las 468 estaciones de televisión abierta del país, 256 pertenecen a Grupo Televisa y 180 a TV Azteca; es decir, el 93 por ciento de todas las estaciones.

-Grupo Televisa y TV Azteca alcanzan participaciones de 66 y 33 por ciento, respectivamente, en términos de audiencias. Es decir, tienen el 99 por ciento en televisión abierta.

-Entre marzo y abril del 2011 los 411 programas con mayor rating fueron transmitidos por las cadenas de televisión de ambas empresas. Estos programas son los más vistos también en televisión de paga.

-Ambas televisoras tienen el 90 por ciento del mercado publicitario en la pantalla comercial; concentran el 60 por ciento de toda la publicidad en México y acaparan el 40 por ciento de la publicidad oficial federal.

-Al fusionarse Grupo Televisa con Grupo Iusacell, la empresa de Azcárraga Jean “se convertirá en la única con posibilidad de dar servicios de total play”. Con esto, Televisa controlaría los dos principales proveedores de televisión de paga (Cablevisión y Sky), a TVI y a Cablemás, además de Grupo Iusacell.

-El dominio publicitario sería en todas las plataformas: televisión abierta, televisión de paga, telefonía celular e internet, creando “barreras de entrada”. “Las prácticas de los concesionarios de televisión por cable, asociados a Productora y Comercializadora de Televisión (PCTV) también constituyen barreras de entrada”, advirtió Nextel (ver Proceso, No. 1811).

Finalmente, Nextel retiró su demanda ante la CFC después de que negociara con Grupo Salinas la suspensión de los más de 60 litigios judiciales que interpuso este corporativo en contra de la Licitación 21.

Sin embargo, los datos y las consideraciones de Grupo Nextel son válidos. En Estados Unidos ésta y otras empresas telefónicas analizan ante la Securites Exchange Commision (SEC), autoridad reguladora del mercado bursátil norteamericano, si no hubo una presunto fraude de Grupo Televisa a accionistas minoritarios al negociar la fusión con Grupo Iusacell.

“Colusión de Intereses”: Carpinteyro

Por su parte, la ex subsecretaria de Comunicaciones, Purificación Carpinteyro afirmó que la CFC debería no sólo investigar la fusión de Azcárraga Jean y Salinas Pliego en Grupo Iusacell sino los indicios de que existe “una colusión de intereses” entre dos empresas televisivas que deberían ser competidoras.

“Esta es una práctica monopólica absoluta y es una de las más sancionadas por las leyes de competencia en todo el mundo”, advirtió Carpinteyro a Proceso.

La ex funcionaria advirtió que existe no sólo el riesgo de que se conviertan en “un monopolio de la opinión pública” sino también en un poder de control mediático y político más fuerte.

“Hay muchos indicios de que la línea editorial de ambas televisoras es cada vez más similar”, indicó Carpinteyro. “La CFC no debería sólo estar analizando la fusión sino también la colusión de intereses”, atajó.

Carpinteyro firmó junto con decenas de especialistas e integrantes de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI) una carta pública donde le piden a la CFC rechazar “por notoriamente improcedente” la alianza entre Grupo Iusacell y Televisa.

“La Constitución Política de nuestro país prohíbe los monopolios y las prácticas monopólicas contrarias al interés público y obliga a las autoridades a perseguir con eficacia toda concentración o acaparamiento en pocas manos”, advierte el comunicado, redactado por Aleida Calleja, presidenta de AMEDI, y por Alberto Aziz Nassif, coordinador del Consejo Consultivo.

Por su parte, Ernesto Vargas, presidente de Grupo Dish, principal competencia de Televisa en televisión satelital, advirtió en conferencia de prensa que si la CFC autoriza la fusión deben incluirse condiciones para regular el mercado de la televisión restringida, actualmente dominada por Televisa.
Vargas Guajardo argumentó que si se autoriza la fusión, Grupo Dish, que actualmente tiene 2.3 millones de suscriptores en todo el país, podría desaparecer en dos años, tal como le sucedió a DirecTV cuando no pudo competir con Sky, filial de Televisa.

“Preferimos que haya concentración siempre y cuando CFC regule la cancha: que exista el must carry para que el canal 2 o el canal 13 sea visto en todos los sistemas de televisión restringida; para que existan opciones de producción independiente”, argumentó.

-¿Influye el escenario de las elecciones federales del 2012? –se le preguntó.

-Si no fuera por el 2012, las presiones serían menores. Influye por la fuerza que han adquirido ambas televisoras.

“Somos víctimas de que lo que los gobiernos han dejado hacer frente a la televisión abierta. Es un poder dentro de otro poder”, afirmó Vargas.