Si bien ahora todo el mundo está hablando de SOPA y de los peligros que esto podría traer para el Internet, lo cierto es que esta propuesta está merodeando el Congreso desde octubre pasado. Y no sólo eso: no es la única. Al lado de SOPA circulan otras dos propuestas que apuntan a pensar que una de las prioridades del gobierno estadounidense es la regulación de este medio.
La vez pasada hablaba en este espacio de los peligros de querer controlar el Internet, la pregunta ahora sería ¿Existe mucha diferencia entre controlar o regular? ¿Es sólo una diferencia lingüística? ¿O es que acaso, aunque pequeña, esta diferencia sí hace un gran cambio?
Lo anterior viene a colación pues, las otras dos propuestas que se encuentran en espera en el Congreso son una un complemente de SOPA y la otra una versión más moderada.
Desde mayo del año pasado fue introducida PIPA (Protect IP Act), ley cuyas siglas podrían traducirse al español como Acta de Protección IP. Esta propuesta realizada por el senador de Vermont, Patrick Leahy, busca bloquear el acceso a “todos los sitios dedicados a infringir y falsificar bienes”. Esta ley busca poder bloquear a cualquier sitio, especialmente, a los que se encuentren fuera de Estados Unidos. Para muchos, un caldo de cultivo de SOPA, busca armar listas negras de sitios que consideren que violen estos estatutos. Las páginas web que entren a estas listas, serán registradas a través de su dirección IP y bloqueadas.
A pesar de que la ley fue detenida por el demócrata Ron Wyden, entre las actividades que hay programadas para el próximo 24 de enero que en el senado regresen a trabajar está la votación definitiva de PIPA. Y por si quedaba duda de las prioridades del Senado estadounidense, justo este mismo día se realizará la votación para aprobar o no SOPA.
Wyden ha prometido que no dejará que ni PIPA ni SOPA pasen en el Senado, y él mismo ha decidido hacer su propia moción de ley.
Por lo mismo, el pasado diciembre se presentó un borrador de la OPEN Act (Online Protection and Enforcement of Digital Trade Act), cuyas siglas podrían traducirse al español como Ley de protección en línea y reforzamiento del intercambio digital. Creada por Wyden y por el republicano Darrell Issa, la OPEN se presenta como una alternativa mucho menos invasiva que SOPA.
Una de las principales diferencias entre estas dos leyes es que la ley OPEN no busca otorgar nuevos poderes policiales al gobierno estadounidense y mucho menos minar el libre acceso a Internet. A diferencia de SOPA, con la que el gobierno tendría el derecho a cerrar cualquier sitio sin previo aviso, la OPEN trataría cada caso con un experto en propiedad intelectual y dejaría la mayor parte del poder, no en el Departamento de Justicia de Estados Unidos, sino en la Comisión Internacional de Intercambio.
De esta manera, Wyden reconoce las necesidades del Congreso y de la industria, pero sin menospreciar las demandas de los usuarios por un Internet abierto y libre. Tan las reconoce, que Wyden apoya la PIPA pero rechaza categóricamente SOPA.
La perspectiva más moderada y enfocada de la OPEN Act ha hecho que dos de los principales enemigos de SOPA y gigantes del Internet, Google y Facebook, apoyen esta iniciativa. Sin embargo, también es cierto que han surgido distintos críticos de esta opción que denominan a las medidas que propone la OPEN como “imprácticas para artistas y creadores particulares”.
Quien desee consultar el borrador de la ley OPEN puede hacerlo en KeeptheWebOpen.com. A diferencia de otros proyectos de ley, resulta interesante cómo con OPEN se han abierto espacios de debate donde se le invita a los usuarios a hacer sus propias modificaciones y comentarios al proyecto, situación que ha llevado a muchos a denominar ésta como una “WikiLey”.
Lo cierto es que mientras SOPA y PIPA parecen más interesados en control, la OPEN se aproxima mucho más a una idea de regulación. En medio de todo esto, sorprenden las reacciones, no sólo de individuales sino de corporativos: algunos apoyan con toda la SOPA (como la RIAA), mientras que otros que jamás hubiéramos pensado la rechazan por completo (como Sony, por ejemplo).
Llama la atención también que PIPA y SOPA parecen enfocadas al gobierno y a la concesión del poder para con éste, mientras que la OPEN alinea con los especialistas en derechos de autor y propiedad intelectual, que son, finalmente, el objetivo principal de estos tres proyectos de ley.
Si bien, no hay que olvidar que estas tres propuestas buscan defender lo mismo, pareciera que estamos ante un debate más de forma que de fondo, aunque la primera acabe por determinar completamente a la segunda.
Nos interesa conocer también su opinión ¿Usted considera que una ley como la OPEN es más adecuada que la SOPA? ¿Realmente existe una gran diferencia entre regulación y control del Internet? ¿Es posible esta diferencia? Esperamos sus comentarios.




encontre este video q explica mas de esta ley: http://youtu.be/5fvwoHKj6cs se los comparto. saludos.
NADA, OPEN = SOPA/PIPA
No existe diferencia entre regulación y control del internet…. Porqué?? pues por que siempre hay sospechas… Que no nos vengan con que: ”uuy, ahora sí con OPEN sera un grupo especializado en propiedad intelectual que regulara la distribucion de informacion con derechos de autor y no el gobierno” bla bla bla…
Si SOPA/PIPA fueron congeladas, diganme; PORQUE CARAJOS LA FBI detuvo y arrestó a los creadores de MEGAUPLOAD y de paso cerraron la pagina??? Aqui algo me huele mal…
Así que señores OPEN es otro cuento de los gringos
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