Federico Döring. Fuente: http://laprimeraplana.com.mx/

En vísperas de que más de 10 mil sitios en Internet han decidido protestar de alguna forma u otra contra la Stop Online Piracy Act (SOPA), en nuestro país se ha avivado un debate de tintes similares en torno a una ley propuesta por el senador panista Federico Döring.

A través de esta propuesta, se busca regular las descargas de contenido realizadas en Internet, con el objetivo de proteger los derechos de propiedad intelectual de estas obras ¿Suena familiar? De primera instancia, es éste el mismo principio que la ley que tiene en paro al Internet el día de hoy, sin embargo, Döring afirmó en entrevista con Radio Fórmula que su ley “es más racional y sensata”, ya que más que castigar, busca moderar y regular.

A diferencia de la SOPA, que le otorga total control al Departamento de Justicia de Estados Unidos para cerrar sin previo aviso cualquier sitio que considere sea peligroso, Döring asegura que su ley comenzaría por emitir un aviso al usuario de que está incurriendo en una acción ilegal. De igual forma, el senador dice que con este proyecto busca que los autores otorguen más libertades a su material, ya sea subiéndolo ellos mismos, regalándolo o estableciendo las regulaciones que ellos consideren necesarias.

Sin embargo, las buenas intenciones de la Ley Döring (publicitada, curiosamente, el día del mayor apagón informático que ha habido) parecen no ser suficientes. León Felipe Sánchez Ambía, profesor de diplomado de Derechos Digitales de la Universidad Iberoamericana, calificó a esta ley de «redundante», pues hace básicamente lo mismo que la Ley Federal de Derechos de Autor.

El problema de este tipo de leyes, explicó el catedrático, es que para saber qué es legal y que no, hay que supervisar «todo el tráfico de las redes», prestándose así a la tan temida censura y control que propuestas como SOPA o PIPA traen incluidas.

A pesar del apoyo de grandes compañías e instituciones, tanto SOPA como PIPA han hecho que gigantes del Internet, cuya alianza se antojaba antes imposible, se alíen en un mismo frente contra estas propuestas.

Con leyes como la Döring, México entra en la creciente lista de países que intentan establecer legislaciones sobre el espacio virtual, abriendo de nuevo los cuestionamientos en torno a control, regulación, libertad de expresión y censura.

Hace tan sólo unos meses, tuvimos una prueba de este tipo de intentos de control con la Ley Duarte, que instituyó el delito de «perturbación del orden público«, después de la alarma causada por dos tuiteros veracruzanos.

Habrá que ver el próximo 24 de enero si SOPA y PIPA son aprobadas y, a partir de esto, las reacciones subsecuentes tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

Con información de Animal Político.