Imagen del grupo "Obituario LGBTTTI Mexicano"

El Día de Reyes de 2005 fue asesinado en la ciudad de Puebla el activista Antonio Chamorro,  de tan sólo 24 años. Toño, para los amigos, fundó varias organizaciones de diversidad sexual y prevención del VIH e impulsó que varios jóvenes nos uniéramos a la lucha por nuestros derechos y nuestra salud. Personas como él merecen ser recordadas por sus aportes a la comunidad LGBT, pero también, por haber encontrado un final desafortunado en su vida.  Para que Toño y muchos otros como él permanezcan en la memoria colectiva se creó en 2011 un grupo en Facebook dedicado a las personas de la comunidad LGBT que han muerto en México y han dejado legados importantes.

Inspirado en casos como el anterior, el historiador Alonso Hernández de la Escuela Nacional de Antropología e Historia inició este espacio dedicado a activistas, artistas, comunicadores y otras personas del colectivo que han muerto en las últimas décadas y, particularmente, en los últimos años. Alonso comenzó la tradición de escribir obituarios cuando colaboraba en Enkidu Magazine, donde le tocó dar la noticia de las muertes de varios activistas y académicos LGBT. Animado por Xabier Lizárraga y Braulio Peralta decidió abrir el grupo en la red social donde cerca de mil personas comparten recuerdos y noticias sobre las muertes ocurridas hace muchos años o aquellas que ocurrieron hace apenas unos días.

Es innegable que una buena cantidad de personas gays y trans reconocidas han muerto a consecuencia de los problemas ocasionados por el SIDA y, por lo tanto, el tema es recurrente en muchos de estos obituarios. Aunque la peor etapa de la epidemia sucedió en los 80 y 90, aún en la segunda década del siglo XXI el VIH sigue cobrando muchas víctimas entre las personas de la comunidad. Uno de los más destacados activistas gays y de la lucha contra el SIDA falleció en marzo de 2011: Arturo Díaz Betancourt, -uno de mis maestros en los asuntos de la defensa de los derechos humanos-, es uno de los personajes que el colectivo LGBTTTI perdió este año y que fue mencionado en la página de Hernández.

En el Obituario también se cuentan más de una decena de personas asesinadas por homofobia y transfobia. Entre los casos que se mencionan, están el de Pascual Ake Beh, asesinado a golpes en Quintana Roo, el de Bárbara de Michoacán, Fabiola de Chihuahua y un travesti sin identificar en San Luis Potosí hace apenas un par de meses.  Crímenes de odio sigue habiendo por toda la nación, sin embargo, pocas son las personas que pueden documentar estos casos para dar una visión real de lo que sucede en México y que en muchas ocasiones se quedan catalogados como crímenes pasionales. Muertes como las de Pascual, Bárbara y Fabiola deben recordarnos que aún vivimos en una sociedad que todavía no es capaz de respetar las diferencias.

Otros esfuerzos similares por recordar a aquellos personajes LGBT sobresalientes se han dado a través de libros como En el clóset de Guadalupe Loaeza que salió a la venta justo el año pasado. En este libro, Loaeza habla de personajes LGBT mexicanos y extranjeros, algunos famosos y otros cuya orientación no era tan conocida, como Jaime Torres Bodet, secretario de educación pública en los años 40, el arquitecto Luis Barragán, el pintor Chucho Reyes o la actriz Sara García. Una columna con el mismo nombre fue publicada durante varios meses en el periódico Reforma de la que, eventualmente, surgiría el libro.

Por supuesto hay miles de personas LGBT  que han muerto y enumerarlos a todos sería una labor titánica, pero esfuerzos como el Obituario LGBTTTI para que la memoria siga viva, son invaluables.  El 2012 va iniciando y vale la pena comenzarlo recordando a algunas personas que aunque ya no están, han logrado que México sea un país más incluyente y respetuoso con las lesbianas, los gays, los bisexuales y las personas trans. Pueden visitar el Obituario buscando “Obituario LGBTTTI Mexicano” en Facebook. Muy pronto estará disponible también la página web del Obituario.