El arranque de gira del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad y la gira del primer ministro de la República Popular de China (RPC) Wen Jiabao, han puesto en tela de juicio al gobierno de Estados Unidos, gracias al alcance de las redes sociales y los medios de comunicación.
Asunto de seguridad nacional estadounidense
Intensas críticas por parte del gobierno estadounidense surgieron desde inicios de este año, tras la visita que el dirigente de China realizó a Irán. Las críticas giraban en torno a los intereses del país asiático por importar importar fuentes de energía, específicamente petróleo. Según especialistas en política exterior, la preocupación de China en este momento es el reabastecimiento de energía: se necesita adquirir 10 millones de barriles de crudo por día, cantidad que sólo Irán puede proveer y que cumple apenas con la mitad de sus requerimientos (medio millón).
Sin embargo el asunto no se estanca en ese punto, puesto que según el departamento de estado norteamericano, más allá de que el gobierno chino haya acudido a Irán para negociar petróleo, se trata de una alianza para financiar el programa nuclear al gobierno iraní. Las acciones aprobadas desde Washington dan muestra y cuenta de ello, y es que se ha emitido una prohibición que indica que ninguna empresa puede vender crudo, gasolina o brindar cualquier recurso que termine financiando el proyecto nuclear del régimen de los Ayatolas, ya que atenta contra la seguridad nacional de los estadounidenses. El reglamento ya ha sido aplicado y no sólo China ha resultado sancionada, sino que además, se vieron afectados Venezuela y Corea del Norte por desacato del reglamento.
El 12 de enero de 2012 el vicesecretario de Estado James Steinberg emitió un comunicado en el que señaló: “Aquellos que sigan apoyando de forma irresponsable al sector energético de Irán o ayuden a Irán en sus esfuerzos por evadir las sanciones de Estados Unidos, se enfrentan a graves consecuencias”.
El poder duro de Estados Unidos para sofocar y reprimir económicamente a quien lo desafíe ha quedado bajo precedente pero ¿De qué privilegios y protección internacional es acreedor el gobierno norteamericano para mantener bajo su resguardo una potente arma nuclear? ¿Cuál es específicamente el fundamento de Washington para decir que el hecho de que Irán mantenga en construcción un programa nuclear afecta la seguridad nacional de su país? ¿Se trata del temor estadounidense, de una venganza por las agresiones que ha recibido Irán por parte de los estadounidenses?
Mediatización, una vía efectiva para confrontar al gendarme
En las teorías de relaciones internacionales el poder duro es de gran trascendencia para dominar el orden internacional e imponer, juzgar y crear reglas que favorezcan a quien lo posee, sin embargo, existen formas y medios para defenderse de dicho poder, de ahí las estrategias de política exterior de los países afectados por las restricciones estadounidenses, que han dado como resultado una cruzada a través de la mediatización, en donde los señalamientos contra el gobierno norteamericano son constantes y apuntan a su responsabilidad de violaciones a los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, transgresiones culturales, así como de la falta de respeto a la soberanía. Basta con señalar las entrevistas que el presidente iraní Mahmud ha dado en diversos medios de comunicación durante su acercamiento a América Latina, específicamente Nicaragua, Ecuador, Cuba y Venezuela, así como los videos en Youtube que dan muestra de la violencia militar que ha imprimido en países sometidos por su régimen.
Es fundamental señalar que las redes sociales están formando parte esencial de esta guerra suave o mediática, debido a que han ayudado a difundir con rapidez el accionar y actuar abusivo del gobierno estadounidense.
Es así como desde dos puntos de importancia geoestratégica (América Latina y parte de la región Islámica), tanto China como Irán se encuentran trabajando en las relaciones económicas y políticas, con el único fin de fortalecer su posicionamiento en el orden internacional, pero además, de protegerse del intervencionismo norteamericano hacia adentro, difundiendo las injusticias de las cuales han sido víctimas ¿Es que acaso los medios de comunicación podrían ayudar en la conformación de los complejos de seguridad entre naciones?
Estados Unidos ¿Abanderados falsos de la democracia?
Las observación a la visita con miras de comercialización y de diplomacia de la República Popular China en la región del medio oriente no son del agrado de los estadounidenses, quienes señalan que China no tiene buenas intenciones hacia la región islámica, puesto que su gobierno no es plural, es antidemocrático y autoritario, además de ser un mal ejemplo para el mundo en el que se lucha por las libertades de los individuos. El fundamento de los norteamericanos se asienta en la forma en la que los medios oficialistas del Dragón han manejado la información, tergiversándola y ocultándola a sus ciudadanos quienes además no cuentan con la libertad de entablar un dialogo o debate en la blogósfera en torno a las acciones internacionales y nacionales que su gobierno emprende.
Desde hace ya un par de años se ha intensificado en los medios de comunicación la descalificación de China, tal y como lo han hecho con Irán, Cuba, Venezuela, Irak, Afganistán, entre otros; por lo que en el caso de China se han visto entorpecidas las relaciones con Washington, parte de ello por las declaraciones que la secretaria de Estado Hillary Clinton expuso en enero de 2010. Éstas van en relación a la libertad del uso de Internet. Desde entonces el gobierno chino ha venido señalando que las críticas son totalmente infundadas y perjudiciales para las relaciones bilaterales entre ambas naciones, de ahí el alejamiento y por lo contrario, el acercamiento de China con Irán y con países que se sienten amenazados por Estados Unidos.
La estrategia de la RPC lleva como fin proteger sus intereses en torno a la coyuntura por la que transita, una en la que su economía puede estarse viendo afectada por la falta de energéticos. Dicho problema se potencializaría si se sale de control la regulación del ciberespacio en el que navegan más de 506 millones de internautas (un tercio de la población china), el país con más usuarios en el mundo. A esto se suma la necesidad de crear un bloque de aliados contra él gendarme.
Una fortaleza para China es la salida de Google, empresa que no pudo agrietar y mucho menos derribar la muralla digital que se ha implementado y afianzado legalmente. Con esta estocada a una de las compañías más influyentes en el mundo del internet, el gobierno del dragón deja en cierta forma a Estados Unidos fuera de la jugada y se protege manteniendo bajo control la peligrosa plaza pública digital que las redes sociales y el ciberespacio representan
¿Qué pasaría si el ciberespacio regulado por las autoridades oficialistas de China abrieran los portales digitales para que las quejas, demandas, abusos y desaciertos en general, la opinión de la comunidad sobre su gobierno, se diera a conocer al mundo? ¿Podría pasar lo que en Libia y Egipto? .
Frente a estos movimientos, surgen una serie de preguntas que es necesario responder con el fin de entender el contexto internacional actual y construir un panorama alternativo o probable del acontecer en el mundo: ¿Cuánto tiempo más soportarán los usuarios chinos e iraníes las restricciones de la red? ¿De qué defensa de los derechos humanos habla el imperio estadounidense cuando han hecho y deshecho en la región islámica? ¿Cómo puede el gobierno norteamericano criticar el bloqueo y libertad de uso del ciberespacio en China, cuando son ellos mismos quienes se encuentran impulsando desde su congreso la anti democrática y restrictiva, ley SOPA? ¿Cuál es la necesidad de la construcción de programas nucleares en Irán, si se encuentran supuestamente abogando por la paz?
En fin, quedan acciones pendientes por analizar y discutir, pero se evidencia una alianza bastante lógica tras la coincidencia China e Irán, en la que ambas naciones se han mantenido en un posicionamiento defensivo en los medios internacionales. Habrá que esperar su nueva movida en el tablero global.



