El "Niño Verde" aseguró en una carta que no posee departamentos en la Torre Emerald de Cancún. En la foto, aparece con Rolando Santiesteban, quien desde 2004, es identificado por la disidencia del PVEM como uno de sus prestanombres. Fuente: http://sdpnoticias.com/

La política mexicana, mitad melodrama, mitad thriller, ahora entró en un capítulo siniestro que vuelve a recordarnos la trama de impunidades y desfiguros, tras el seguimiento informativo del periódico Reforma de un episodio por demás sospechoso: la muerte de la joven búlgara Galina Chankoya Chaneva, el pasado mes de abril, al caer del piso 19 de la Torre Emerald de Cancún.

El episodio era conocido en la rumorología de Cancún. Se decía que la joven de 25 años fue arrojada de uno de los exclusivos departamentos que era “propiedad de Jorge Emilio González”, ex dirigente y dueño de esa franquicia familiar llamada Partido Verde Ecologista.

Las suspicacias en torno al Niño Verde no son nuevas. En Cancún se conocen muy bien los negocios que realiza el sobrino del Doctor Simi y el principal aliado de Enrique Peña Nieto y del ex gobernador quintanarroense Félix González Canto, quien pretende ir al Senado por las siglas del partido que pide la pena de muerte para los secuestradores, pero hace mutis frente a la corrupción o los feminicidios.

Jorge Emilio González ya había sido protagonista en 2004 de un videoescándalo, donde se le observa negociando sus “servicios” de tráfico de influencia por millones de dólares. El episodio fue sepultado por el famoso videoescándalo de René Bejarano, transmitido en Televisa, con el animoso y ahora casi olvidado Víctor Trujillo, Brozo.

El Sospechoso “Suicidio”

El nombre de Jorge Emilio González volvió a ocupar el interés periodístico, a raíz de que Reforma publicó el lunes 7 de noviembre una extensa nota, firmada por Benito Jiménez con el título “Indagan muerte durante fiesta del ‘Niño Verde’”.

La información hacía referencia a la muerte de Galina Chankova, el sábado 2 de abril, cuando cayó de una ventana del piso 19 del departamento 19 B o 19 C de la Torre Emerald, uno de los sitios de lujo del Bulevard Kukulcán, en plena zona hotelera de Cancún.

Jorge Emilio dio declaraciones a Reforma negando en su peculiar cabroñol (ese lenguaje de falsa familiaridad que utilizan los juniors) para desmentir que él fuera dueño de uno de los departamentos señalados y menos que hubiera estado en la fiesta a donde acudió la joven búlgara.

“Me despertaron por teléfono (aquel sábado). Un amigo me dijo: ‘Oye, tu novia se cayó de un edificio’. Y yo dije: ‘No manches. A menos que sea sonámbula. Salí a ver a su cuarto y la vi dormida”, narró el político de 39 años a Reforma.

Exhaltado, desmintió que fuera dueño del piso 19 del Emerald y que él hubiera organizado una fiesta de donde saltó al vacío la joven europea. “Lo juro por la memoria de mis abuelos: jamás he hecho una fiesta ahí, no tengo ni una propiedad en el Emerald. Lo juro”.

La vehemencia del Niño Verde contrasta con las sospechas que se publicaron en la propia prensa búgara, en especial, en el diario 24 Horas, editado en Sofía. El rotativo le dio seguimiento al caso con una nota el 6 y el 14 de abril de 2011.

El reportaje da cuenta de información de la prensa quintanarroense: la joven búlgara no se suicidó sino que presumiblemente fue arrojada del piso 19 del departamento 19B, de la Torre Emerald. Galina o Galya, como le dicen sus familiares, acababa de llegar a Cancún. Estudiaba filosofía y psicología en la Universidad de Sofía, la capital búlgara. Llegó a México el 1 de abril, acompañada de su amiga Gergana y de un hombre llamado Mircho, diminutivo de Benjamín.

Sus padres desconocían que hubiera viajado a México. La amiga Gergana les avisó de su fallecimiento el 4 de abril, a las 18:oo horas, tiempo de Bulgaria.

“Al principio los padres pensaron que se trataba de un error. Acudió el padre a la policía de Karnobat y pensaron que se trataba de una broma. El padre acudió inmediatamente a la policía y reportó la llamada, advirtiendo que podría tratarse de una extorsión telefónica”, indicó el diario 24 Horas.

El padre de la joven declaró al periódico búlgaro: “no dudamos que alguien haya puesto algo en su vaso, pudo haber sido engañada para ir a México, donde se sabe que existe el tráfico de órganos”.

El ocultamiento y los excesos

A pesar de las reiteradas negativas del Niño Verde de ser el propietario de algún departamento en la Torre Emerald o de haber estado involucrado en la fiesta donde acudió la joven búlgara, Reforma publicó a lo largo de esta semana varios indicios que vinculan a asistentes, familiares y amigos del ex dirigente del Partido Verde con la misma torre.

“Poseen líderes del Verde 15 depas en Emerald”, publicó Reforma en su primera plana el pasado miércoles 9 de noviembre. El costo de cada departamento rebasa los 2 millones de dólares. Jorge Emilio declaró al mismo periódico, el jueves 10, que se sentía “difamado” y amenazó con acudir a los tribunales para “proteger mi fama pública y buscar una indemnización por el daño moral generado a mi persona”.

En otras palabras, según el Niño Verde, la víctima es él y no la joven búlgara. Nadie lo ha acusado de ser artífice o cómplice de la muerte. Lo que resulta sospechoso es el interés de las autoridades quintanarroenses y de él mismo en acallar durante meses el escándalo.

La Investigación de Lydia Cacho
La periodista y activista Lydia Cacho así lo declaró a MVS Radio, en la emisión de Carmen Aristegui, y al periódico Reforma. Cacho, autora del libro Los Demonios del Edén, se acaba de topar con otro diablo: el de la impunidad que rodea este tipo de escándalos en Cancún.

“El ‘Niño Verde’ estaba en esa fiesta, había dos jovencitas que son hijas de hoteleros cancunenses que son con las que hablé… estuvieron en la fiesta, me contaron de las fiestas que hacía Jorge Emilio”, declaró Lydia Cacho a Reforma, en la edición del 11 de noviembre.

“Por supuesto que es propietario de estos condominios, él no sería ni el primero ni el último político que inventa los prestanombres para poder librarse de algún asunto fiscal o de otra naturaleza”, abundó la periodista.

Cacho sostiene que Jorge Emilio le pidió al entonces gobernador de Quintana Roo no involucrarlo en lo sucedido. Félix González Canto, amigo y socio de Enrique Peña Nieto, ex mandatario estatal, busca ser senador a través del Partido Verde, en fórmula con el propio Niño Verde.

Vínculos Partido Verde-Peña Nieto

Lo que para nadie es un secreto es la firme alianza que sostiene el ex gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, con los líderes del Partido Verde. De hecho, es el primer partido (antes que el propio PRI) que ha hecho su candidato a Peña Nieto.

Peña Nieto acudió a su primer acto público tras dejar la gubernatura en el Hemiciclo a Juárez, en el Distrito Federal, organizado precisamente por el Partido Verde para lanzar la campaña del joven de los millonarios contratos televisivos en la capital del país, territorio gobernado desde 1997 por el PRD. El acto fue desangelado, mal organizado, pero ahí demostró Peña por dónde están sus afectos.

Precisamente el jueves 10 de noviembre, de gira por Chiapas, Peña Nieto apoyó al senador “verde”, Manuel Velasco, para ser candidato a gobernador, generando un enorme descontento en las filas priistas locales.

En el evento estuvo acompañado por el ex gobernador de Hidalgo, Miguel Osorio Chong, a quien se le menciona insistentemente como el relevo “palomeado” por Peña Nieto para estar al frente del PRI, en lugar de Humberto Moreira. Y por el propio Manuel Velasco, un joven senador que presume desde años atrás su amistad y cercanía con Peña Nieto. Es nieto del ex gobernador priista.

No es un chisme la cercanía de Peña Nieto con Manuel Velasco y con los líderes Verdes. En su nueva cuenta de Twitter @EPN, Peña Nieto saludó a los militantes del partido del Tucán en Chiapas. Y en el evento afirmó que era un “gran honor estar en esta tierra, sobre todo, tener la gran oportunidad de acompañar a mi amigo el senador Manuel Velasco”.

Todo iría muy bien si en medio de esta filiación verde de Peña Nieto no se hubiera destapado el escándalo de Jorge Emilio González y la joven búlgara que cayó de un edificio de 19 pisos, en la zona más exclusiva y ecológicamente cuestionable de Cancún.

Ahora Peña Nieto no sólo tiene que lidiar con el escándalo de Moreira, su delfín y a quien impulsó junto con otros gobernadores a dirigir el PRI, sino también con los desfiguros y el escándalo del ‘Niño Verde’, principal propietario de esa franquicia familiar llamada PVEM.