Segundo Apunte
BARCELONA, España.-Un movimiento sin medios de comunicación es cojo, mudo, incompleto. Pero un movimiento con una red extensa, deliberativa, participativa, se convierte en una gacela, un pulpo cuyos tentáculos llegan hasta donde pocos pueden preverlo.
Stéphane Hessel lo advirtió en su libro Indignáos!: “se debe actuar en red, aprovechar los medios modernos de comunicación”.
El veterano diplomático francés explica que la antigua amenaza que enfrentaron los integrantes del Consejo Nacional de Resistencia francesa ante el nazismo no ha desaparecido, por eso su llamado urgente:
“Una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no proponen un horizonte para nuestra juventud más que el consumo de masas, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competencia a ultranza de todos contra todos”.
Por eso, Hessel hace suya y transforma una antigua consigna de republicanos, anarquistas, artistas y ahora altermundistas:
“¡Crear es resistir. Resistir es crear!”.
Y la mayor creación se está generando en las redes.
Las Redes Sociales
En todos los movimientos que han emergido en los últimos meses de 2011 –de las revueltas árabes a los manifestantes en España, Grecia, Chile y hasta los indignados de Nueva York- el uso de las redes sociales ha sido esencial. En México, el movimiento “¡Basta de Sangre!” generó una auténtica corriente de opinión que se anticipó a la movilización de Javier Sicilia y las víctimas de la violencia del crimen organizado.
No se espera nada de la televisión, inmersa en sus campañas de proselitismo empresarial como Iniciativa México o en concursos otoñales como La Voz… México. Si acaso, la posibilidad de que entre escándalo y escándalo, notas de entretenimiento y su agenda de intereses para el 2012, aparezcan algunas imágenes de movilizaciones y sus demandas.
El menosprecio de los medios masivos de comunicación hacia la bidireccionalidad de las redes sociales sólo es directamente proporcional a la incapacidad de la televisión empresarial a crear nuevas formas de expresión. Para Televisa o TV Azteca, Twitter y Facebook sólo son una plataforma más de su pastel publicitario. Para las televisoras internacionales la rebelión de las juventudes árabes sólo se divulgó como un espectáculo lejano, pero cuando las tuvieron en las calles de Manhattan, en la Plaza del Sol o en Plaza Cataluña se apresuraron a estigmatizarlos como revoltosos, “sucios” y otros epítetos clásicos del menosprecio.
La eficacia de estas movilizaciones no radicó en su impacto telegénico.
En Estados Unidos, el uso de Twitter como medio de información, de convocatoria y de reunión está preocupando a quienes primero minimizaron la indignación en Wall Street y ahora los han convertido en los primeros héroes de una resistencia inesperada: más de mil detenidos en menos de 2 semanas.
Nicholas Kristoff, columnista de The New York Times, describió así lo que se encontró a su paso en el Ocupa Wall Street:
“Están presentes la misma cohorte de jóvenes marginados y el mismo uso hábil de Twitter y otras redes sociales para reclutar más participantes. Y lo principal: hay una oleada similar de frustración juvenil con un sistema político y económico que los manifestantes consideran fallido, corrupto, indiferente e irresponsable.
“Los manifestantes deslumbran por sus habilidades en internet e impresionan por su organización… La página web de los manifestantes ofrece vínculos que permite a quienes los apoyen en cualquier lugar del mundo a entrar en internet y pedir pizzas (preferentemente vegetarianas) de una pizzería local que las envía a la plaza. En un homenaje a la inventiva del capitalismo, la pizzería ha añadido rápidamente un nuevo elemento a su menú: “Especial Ocupa”.
Alfabetización Digital
A diferencia de las manifestaciones sindicales de aquella década thatcheriana que introdujo la ola de cambios neoliberales a nivel mundial, o de protestas de trabajadores o desplazados por las olas privatizadoras que han atenazado las grandes ciudades, en el caso de los Indignados se trata, sobre todo, de ciudadanos convergentes, con una alta capacidad de alfabetización digital.
Han resignificado plataformas como Facebook o Twitter, creadas originalmente como mecanismos de entrelazamiento y divertimento entre amigos. Han transformado a Youtube en una red de videos que documenta su propio impacto y crecimiento. El teléfono móvil es cámara fotográfica, instrumento de convocatoria ya no sólo a través de SMS sino de tweets.
Hay una expropiación hormiga de estas grandes empresas que hace apenas 3 años no soñaban con ser los sucesores del mimeógrafo y de los telegramas del activismo.
Las redes sociales transformadas en auténticos Caballos de Troya del mundo hipercapitalista e interconectado.
Apenas en 2007 la novedad no era movilizarse a través de las redes y expresarse en las plazas públicas. La novedad era inventarse una vida, un Avatar que escapara de la cotidianidad para crear una hiperrealidad donde los sueños de la sociedad de consumo, del “mundo líquido” de Baumann se concretara. Fue el boom de sitios como Second Life o de redes como MySpace.
Hoy ambos han sido desplazados. Se habla de ellos como si un arqueólogo recordara algunas ruinas de la época egipcia.
La hiperrealidad ha dado paso a la indignación documentada. Y el malestar de quienes se soñaron ejecutivos de altas empresas y acabaron como telefonistas de un call center o en las listas interminables de trabajadores precarios de Main Power, ahora encuentran elementos y argumentos más que suficientes para expresarse, para indignarse, para comprometerse.




Pingback: wholesale coffee
Pingback: caterpillar excavators
Pingback: new homes nashville tn
Pingback: virtual offices
Pingback: lamp post
Pingback: home improvement lebanon
Pingback: chiropractor denver colorado
Pingback: effective presentation skills
Pingback: hershey motel
Pingback: lyophilized
Pingback: denver it
Pingback: kitchen cabinets lancaster pa
Pingback: pc repair columbus ohio
Pingback: things to do lancaster pa