Movimiento Regeneración de Zacatecas

Fuente: http://www.acentoveintiuno.com

La posibilidad de un debate entre Andrés Manuel López Obrador y Carlos Salinas De Gortari ha suscitado un enorme interés entre la ciudadanía interesada en el fortalecimiento democrático.

Como es del dominio público, fue el propio Salinas De Gortari el que lanzó el reto, mismo que fue inmediatamente aceptado por López Obrador dejando en libertad a Salinas para que fije las reglas y invitándolo a usar su influencia con los dueños de Televisa para que el citado debate sea transmitido en sus canales, dado que son los de más cobertura en el país. En caso de negativa, se cuenta con el ofrecimiento de Carmen Aristegui, la extraordinaria periodista de MVS, quien en su emisión matutina puso a disposición su prestigiado espacio para la celebración de dicho debate.

Los organizadores del evento en el cual Salinas hizo el planteamiento, han negado lo publicado al respecto por diversos medios de comunicación presentes en el evento donde Salinas aludió a López Obrador en donde mencionó lo del debate y su invitación a que lo sometan a «la prueba del ácido» pero lo dicho, dicho está, si pensaban que López Obrador no aceptaría el reto calcularon mal.

Carlos Salinas es el personaje emblemático del conjunto de medidas que profundizaron la desigualdad en México al entregar a intereses particulares más de mil empresas públicas en un proceso privatizador calificado en su momento por la prensa internacional como «el más corrupto del mundo».

Apostó por la subordinación a los Estados Unidos y acabó con el liderazgo histórico de nuestro país en América Latina. Arribó como consecuencia de un fraude que se hizo posible con el asesinato de Xavier Ovando y Román Gil, los únicos comisionados del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas para coordinar la información de las casillas, cuatro días antes de las elecciones presidenciales de 1988.

Salinas le inventó delitos a sus enemigos y los refundió en la cárcel (Joaquín Hernández Galicia), los desterró (Jongitud Barrios). Puso al frente del SNTE Elba Esther Gordillo

Carlos Salinas encumbró a una pequeña pero poderosísima minoría empresarial y política que impone sus intereses particulares a la sociedad mexicana desde entonces.

Diseñó la alianza histórica entre el PRI y el PAN para co-gobernar al servicio de esa minoría desde 1988 hasta la fecha.

Salinas De Gortari es quien imparte las directrices políticas a los que se han constituido en un círculo de hierro en el ejercicio del poder. Es su ideólogo, su principal benefactor, su jefe indiscutible.

Salinas de Gortari es el principal impulsor de Peña Nieto.

Andrés Manuel López Obrador es portador de un Proyecto de Nación (elaborado por 37 intelectuales miembros de MORENA) reivindicador de la soberanía nacional y promotor de la justicia social construido desde abajo, opuesto en los procedimientos y en los fines al que representa Salinas De Gortari. Andrés Manuel fue un Jefe de gobierno del Distrito Federal que se distinguió por crear una Universidad pública, 16 preparatorias, numerosos proyectos sociales en apoyo a madres solteras y a personas de la tercera edad. Otorgó útiles escolares a estudiantes de la educación básica, creó programas de mejoramiento de viviendas y así como la banca comunitaria que facilitaba créditos a tres millones de personas a las que la Banca comercial no atendía, etc. Sus resultados están a la vista, su gobierno, así como los de Cuauhtémoc Cárdenas, Rosario Robles, Alejandro Encinas (estos dos últimos de forma interina) y Marcelo Ebrard, han convertido al Distrito Federal en el refugio para muchas personas del país que huyen de la inseguridad y violencia en sus estados.

Por eso saludamos con entusiasmo cívico la posibilidad de un debate entre Andrés Manuel López Obrador y Carlos Salinas De Gortari