El décimo aniversario de los ataques terroristas a Estados Unidos ha movido la memoria colectiva como pocos eventos en la historia contemporánea. Y es que posiblemente estos sucesos dejaron una de las cicatrices más grandes en la aldea global. A diferencia de otros momentos de la historia, el 11 de septiembre de 2001 provocó una reacción que se sintió mucho más allá de las fronteras geográficas de donde ocurrió.

La inmediatez con la que se vivió la caída de las Torres Gemelas, así como la capacidad de réplica de estas imágenes se explica solamente en una era post internet: las características de estas escenas que se quedaron grabadas en el imaginario colectivo global son precisamente las mismas que tiene el ya para entonces popularizado medio de comunicación e información.

A 10 años de distancia no sólo es importante reflexionar en torno a los sucesos mismos, sino a la memoria que se ha construido de ellos y la forma en la que ésta ha evolucionado. A pesar de que existe información que probablemente no se conozca aún de estos ataques, hay un espacio virtual en el que está contenida mucha más información que la que en otras épocas hubiera estado al alcance de todos. Ahora, en pleno 2011 es posible volver a los videos, las fotografías o los textos surgidos a partir del 11 de septiembre sin la necesidad de esperar a que los medios impresos o electrónicos publiquen algo. De igual manera, es posible compartir la perspectiva propia sin tener que pertenecer a algún medio o hacer que esta perspectiva salga de la comunidad a la que pertenecemos.

Todo esto es parte de la evolución que la memoria colectiva ha tenido junto con el internet en estos diez años. El boom de los blogs, la aparición de sitios multimedia como Youtube y el actual apogeo de las redes sociales son parte de esta fórmula para expandir la memoria colectiva.

De hecho, si se revisan los principales espacios noticiosos de hoy, se verá el peso que se le da a la colectividad, a compartir la memoria propia para unirla a la de los otros. Múltiples sitios han hecho lo propio para ese archivo comunal en el que se ha convertido el internet. Posiblemente uno de los más representativos sea el portal virtual del New York Times, que además de la cobertura noticiosa clásica, ha hecho un enorme llamado a sus lectores para que en el sitio y a través de redes sociales, compartan su memoria.

Pero no sólo eso, junto con Youtube, el periódico ha lanzado un sitio especial que es considerado el mayor archivo digital del 11 de septiembre e incluye videos del Times así como videos de los usuarios. Para el sitio se ha empleado la herramienta Storyful, que permitirá a los usuarios incluir narraciones propias.

Por su parte, Yahoo News se asoció con el memorial 9/11 para crear un micrositio similar al anterior que, además de incluir información, fotografías y videos subidos tanto por miembros de la redacción de la agencia como de los lectores, buscará donativos para esta institución. Sin embargo, lo que sea tal vez más interesante de este espacio es el minuto de silencio digital: a las 8:46 de la mañana del domingo 11 de septiembre, momento en el que el primer avión se estrelló, el sitio se parará por completo abriendo una ventana que le pida a los lectores dejar su vida digital por un minuto para reflexionar en torno a estos diez años y a lo ocurrido en 2001.

Pero de todos los espacios creados para rememorar esta fecha, posiblemente el más colaborativo sea el desarrollado por el Washington Post, que más que noticias o imágenes, ha solicitado  sus lectores incluir, no sólo sus memorias, sino dibujos, collages y otras imágenes representativas. El proyectó se desarrolló en colaboración con PostSecret, un blog/proyecto de arte que invita a sus lectores a compartir secretos de forma anónima a través de diseños digitales.

Del lado mexicano, periódicos mexicanos como La Jornada y El Universal dedicaron gran parte del día a una cobertura noticiosa más tradicional. El Universal, sin embargo, lanzó un blog especial dedicado al sitio en el que columnistas suyos revisaban lo sucedido en 2001, así como el panorama 10 años después.

Si bien, es impresionante el trabajo de recopilación que publicaciones como éstas han logrado, destaca sobre todo el sentido colectivo de estos trabajos. Algo hasta cierto punto natural si se toma en cuenta que los ataques del 11 de septiembre tienen un enorme sentido simbólico y global. Los ataques a la aldea global tendrían una consecuencia global.

¿Están el Internet y las Redes Sociales modificando la memoria colectiva? Creaciones como las anteriores nos demuestran que sí. Si bien, es cierto que cada medio de comunicación ha logrado modificar a la memoria colectiva a su manera, estas dos plataformas han conseguido expandir esa memoria de una forma nunca antes vista.

Lo único que cabe esperar de todo esto es que así como ha logrado expandirse en estos últimos diez años la memoria colectiva, no ocurra algo similar con el olvido colectivo, que ese, es una de las mayores infamias que se puedan cometer.