Hace una semana ya que estallaron los disturbios violentos en Londres que han reavivado la discusión sobre las redes sociales. Los actos violentos fueron protagonizados en su mayoría por jóvenes y como se ha vuelto costumbre las redes sociales fueron una de las primeras señaladas. El gobierno conservador encabezado por David Cameron ha dicho que los hechos se dieron por la falta de valores en los jóvenes y anticipó que habrá “mano dura” contra quienes participaron e incitaron la violencia.
El viernes pasado, ante el Parlamento, Cameron informó que se está estudiando bloquear el acceso a las redes sociales para así luchar contra las revuletas que azotan varias ciudades de Inglaterra. Este anuncio llenó este fin de semana las redes sociales con reproches al Gobierno inglés, pues con ello, muchos señalan, se comporta como un régimen represivo. La intención de limitar el acceso a las redes sociales contrasta con la postura que el propio jefe del Gobierno inglés tomó este año en los casos de Túnez y Egipto, cuando exigió que se respetara la libertad de expresión y el uso de redes sociales durante las revueltas sucedidas en aquellos países; “Internet es un instrumento poderoso en manos de los ciudadano” afirmó Cameron entonces.
Una herramienta de comunicación entre los participantes de los motines fue el sistema de mensajería de BlackBerry, que tiene la singularidad de estar codificado y por ello ser más complicado rastrear mensajes en él. Sin embargo, la empresa canadiense Research in Motion (RIM), desarrolladora del equipo, acordó con la policía británica colaborar para identificar a los “agitadores”. El sábado 13 de agosto, esta decisón fue cuestionada por Reporteros Sin Fronteras (RSF). La organización manifestó su inquietud por esta colaboración, pues considera que esto pone en riesgo el derecho a intercambiar información y se afecta la vida privada de los usuarios de este dispositivo móvil. RSF manifestó que, “sin intención de subestimar la situación actual en el Reino Unido y la urgencia de restablecer el orden”, la decisión de RIM de poner a disposición de la policía los datos personales de sus usuarios es un “inquietante” precedente en un país occidental. No es la primera vez que esta empresa cede ante las presiones, pues anteriormente aceptó el reclamo de Emiratos Árabes y Arabia Saudita de filtrar ciertos sitios, el acceso a datos de usuarios de telefonos o a censurar servicios codificados. El primer ministro, también ha solicitado a las cadenas de televisión que envíen sus grabaciones de los disturbios a la policía, ante estas exigencias RSF señala que con ello se pretende convertir a la prensa en “un auxiliar de las fuerzas del orden”.
Durante la semana pasada, el gobierno de Reino Unido, con el fin de “investigar” cuál fue el peso que tuvieron las redes soiales en las revueltas, lanzó una convocatoria a Facebook, Twitter y a RIM para reunirse la próxima semana con la secretaria de Estado, Theresa May. Las respuestas de estas tres empresas han sido diversas, mientras Twitter solamente se manifesto como “dispuestos a escuchar”, Facebook, dijo estar “deseosos de encontrarse con la secteraria para explicarle las medidas de seguridad adoptadas por Facebook para convertir la red social en una plataforma segura para el Reino Unido en tan difícil situación”. RIM no ha tomado una postura oficial a esta invitación, pero anteriormente se había puesto a disposición de las autoridades como lo hemos mencionado.
Quienes desconfían del internet y de una generación que ha crecido de la mano de las computadoras y las consolas de videojuegos, han llegado al extremo de señalar al célebre juego de video “Grand Theft Auto”, una saga iniciada en 1997 y con mucho contenido violento, de ser uno de los factores en los hechos sucedidos en Gran Bretaña. El periódico London Evening Standard informó en su cobertura de los hechos durante la semana pasada, en uno de sus titulares, que entre los detenidos se encontraban niños menores de 10 años “inspirados por un vídeo juego”. Esta información tuvo que ser modificada por el rotativo debido a que recibió un gran número de quejas y de críticas por ello.
Esta visión simplista en poco sirve para corregir las causas de las movilizaciones que, con distintas características, se han estado dando en distintos países del mundo. El querer encontrar en las redes sociales la causa principal de lo sucedido en Londres y otras ciudades británicas, es buscar una forma de deslindarse de las causas de fondo. La violencia como la que se ha dado en Gran Bretaña es injustificable, pero el argumento de que Facebook, Twitter, o los servicios de mensajería instantánea son los culpables de ello suena a un pretexto para no profundizar en las causas y asumir responsabildades. Es tanto como reducir la Revolución Francesa a las publicaciones de Marat y su “Amigo del Pueblo”, los discursos incendiarios de Danton, o a la retórica seductora de Robespierre. También es dejar sin explicación, pues muy lejos estaba de existir Internet, los grandes motines de 1863 en Nueva York o en la España del Antiguo Régimen en 1699 y 1766, entre muchos otros que la humanidad ha visto.
Tal vez es momento de que los grupos que detentan el poder político y económico en el mundo asuman que la explicación está en otra parte. Las palabras de Julian Assangesobre lo sucedido en Londres son muy claras al respecto. Assange en sus declaraciones apunta hacia las responsbilidades de ambas partes al señalar que los saqueadores y los amotinados que han generado violencia en los barrios ingleses le están haciendo un favor al “Gran Hermano”, al darle el pretexto al gobierno para destruir las libertades y los derechos ciudadanos. El fundador de Wikileaks afirmó sin concesiones que el gobierno del Reino Unido está pagando el precio de “crear una sociedad que niega a los jóvenes tanto responsabilidades, confianza y retos adecuados”. “Es hora de pararse a repensar en lugar de restringir aún más las cosas. Los problemas reales, los que condujeron a los disturbios, sólo pueden ser resueltos por la comunidad entera, no por el gobierno o la policía”.



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