Foto: AP Photo/Hans Maximo Musielik. Fuente: http://www.newsday.com/

No terminaban de rescatar los cuerpos de decenas de muertos y heridos en el casino Royale, en el peor atentado contra civiles en Monterrey, cuando una señora entró al casino Caliente y preguntó: “¿Aquí está todo seguro?”. El encargado del centro de apuestas, propiedad de Jorge Hank Rhon, le dijo que no se preocupara, que ahí seguía el juego.

Esta anécdota, publicada en su edición de este viernes por el periódico Reforma da una idea del contexto de la escalada de violencia en la capital neoleonesa que llegó ya a los centros de apuestas: en Monterrey operan más de 50 centros de juego, la mayoría en condiciones ilegales; se le considera “Las Vegas mexicanas” y antes de que ocurriera este atentado el alcalde Fernando Larrazábal (del PAN) pidió el cierre del Casino Royale.

También la diputada federal Lizbeth García solicitó desde cuatro meses atrás acudió a la PGR, a las oficinas de la procuradora Marisela Morales, para presentar una denuncia solicitando “decretar como medida precautoria la suspensión provisional, y en su momento definitiva, de las operaciones de los centros de apuestas de dudosa legitimidad” en Monterrey.

La ludopatía en la capital de Nuevo León creció al mismo ritmo que la inseguridad y la guerra entre los cárteles, especialmente Los Zetas y los grupos asociados a Joaquín El Chapo Guzmán Loera. Monterrey se convirtió en la segunda ciudad más violenta del país, sólo después de Ciudad Juárez. Y los casinos se transformaron en un jugoso negocio donde acuden cientos de mujeres especialmente porque consideran que “son los únicos sitios seguros” en las calles de esta ciudad que se transforma en fantasma durante las noches.

En su edición del 10 de julio, la revista Proceso publicó dos extensos reportajes de Jesusa Cervantes y su corresponsal Luciano Campos en donde advierten que existe una agria disputa desde 2004 por el control de los casinos de Monterrey entre Rogelio Garza y Juan José Rojas Cardona, este último conocido como El Zar de los Casinos. Además, han ingresado las redes de la mafia rusa, quizá asociada a algún otro grupo criminal local para tener parte del control de este negocio.

El reportaje apunta:

El Zar de los Casinos, como llaman a Rojas en Monterrey, no sólo mantiene buenas relaciones con los presidentes municipales de las zonas conurbadas. Se lleva muy bien con el cardenal Norberto Rivera Carrera, quien el 25 de febrero de 2008 bendijo con una rosa blanca, a modo de hisopo, su nuevo restaurante, el 40 West, en la lujosa torre Dataflux del municipio de San Pedro”.

La ola de violencia ha seguido a estos empresarios. El 10 de noviembre de 2007, Rojas sufrió un atentado del que salió vivo. No le pasó lo mismo a Rogelio Garza, quien fue ejecutado el 26 de junio de 2009 por un comando. “A ambos los atacaron Los Zetas que son dueños de la plaza y quienes ahora cobran piso en los casinos”, declaró un ex operador a los reporteros de Proceso.

En el caso específico del Casino Royale, La Jornada publicó este viernes que empezó a operar en septiembre de 2007, cuando el alcalde de Monterrey era Adalberto Madero Quiroga, también del PAN. Una denuncia de ex dirigentes del Panal afirma que los dueños del sitio eran primos de Madero Quiroga, conocido como Maderito entre los regiomontanos.

Afirmaron que Casino Royale era administrado por Cymsa Corporation, en sociedad con Atracciones y Emociones Vallarta, a cuyo consejo de administración pertenecen Rodrigo Madero Covarrubias, José Francisco Madero Dávila y Ramón Agustín Madero Dávila, “primos” del ex alcalde Adalberto Madero.

La nota del periódico agrega que el actual alcalde Fernando Larrazábal indicó en conferencia de prensa que desde el 4 de mayo pidió la clausura del establecimiento porque se le amplió el permiso de manera irregular. Los dueños del centro de apuestas interpusieron un recurso ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, que ordenó retirar los sellos de clausura el 31 del mismo mes.

El ataque calificado por las autoridades como “terrorista” era un evento de violencia largamente anunciado en Monterrey.

Por si fuera poco, un grupo armado atacó el mismo día el establecimiento de casino Caliente, en Saltillo, Coahuila. Una persona resultó herida. Testigos declararon que se escuchó una detonación y disparos de armas de fuego, lo que causó una crisis nerviosa a varias personas que estaban en el establecimiento.

Y como un dato de contexto más: estos ataques ocurrieron el mismo día que Jorge Hank Rhon, dueño del Grupo Caliente, le ganó de manera definitiva a la PGR y obtuvo el auto de libertad definitivo ordenado por el magistrado Alejandro Rodríguez del Cuarto Tribunal Unitario de Baja California.