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Antes de que lo humillaran con un acuerdo parlamentario entre todos los partidos ingleses, incluyendo a su aliado, el gobernante Partido Conservador, Rupert Murdoch decidió retirarse de la operación más ambiciosa de los últimos años: hacerse del control de la plataforma de televisión vía satélite BSkyB, en una operación por más de 9 mil millones de euros (poco más de 12 mil 500 millones de dólares).

El retiro de Murdoch y su corporativo News Corp. es presentado como una medida táctica frente al escándalo desatado por el espionaje telefónico contra más de 4 mil ciudadanos británicos en el semanario News of the World.

Sin embargo, este episodio es tan sólo la punta del iceberg que puede llevar a una investigación internacional en contra del imperio global de medios que encabeza el australiano-estadounidense Rupert Murdoch.

The Guardian, su némesis en el mercado periodístico británico, confirmó que el FBI estudia los indicios de espionaje telefónico cometido por los medios sensacionalistas de Murdoch en Estados Unidos contra las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

En Estados Unidos, Murdoch ha fincado su imperio a través de su control de la cadena Fox News, enemiga declarada del gobierno de Barak Obama y aliada en la “guerra contra el terrorismo” durante los ocho años de presidencia de George Bush. También tiene el control de The New York Post, el medio conservador más emblemático de “la Gran Manzana” y recientemente se hizo del control de The Wall Street Journal, el decano periódico de finanzas y negocios.

A través de los canales de televisión restringida de la cadena Fox, Murdoch llega a más de 100 millones de hogares norteamericanos, y con sus acciones en Sky se ha convertido en el dueño del imperio de la televisión satelital. Tan sólo en México, posee más del 40 por ciento de Sky México. Fiel a su estilo de competencia agresiva, Murdoch se deshizo de la competencia DirecTV, comprándola a finales de 2003, a través de una operación de 6 mil millones de dólares.

Lo increíble es que, sólo hasta ahora, la clase política de Estados Unidos y Gran Bretaña han logrado tener bajo las cuerdas a Murdoch, un magnate de 80 años que se valió del chantaje, la intimidación a través de sus canales de televisión y periódicos para lograr beneficios de los gobernantes. Así logró convertirse en el auténtico Ciudadno Kane orwelliano de la era de la convergencia mediática.

Ahora le cobrarán todas y cada una de sus tácticas. The Wall Street Journal lo expresó así en su reporte de este jueves 14 de Julio:

“A lo largo de estos años (desde 1968 cuando llegó a Gran Bretaña para comprar News of the World) Murdoch ha dividido  a los políticos británicos. Para muchos, principalmente legisladores conservadores, es un gran emprendedor que en los 80 chocó contra los sindicatos que habían hecho del periodismo impreso un negocio no rentable”.

A  manera de intriga y chantaje, el reporte firmado por Dana Cimilluca y Alistair Mac Donald termina con este recordatorio:

“Los eventos organizados por News Corp. siempre han atraído a figuras políticas. El entonces primer ministro Gordon Brown y Cameron fueron a la boda de Rebeka Brooks, presidenta ejecutiva  de News International, la división de las operaciones británicas de News Corp. Esta semana, ningún político ha salido en defensa de Murdoch. Cameron calificó su comportamiento como ‘vergonzoso’ y lo exhortó a concentrarse en ‘limpiar el desastre’ en vez de perseguir fusiones”.

Por lo que se ve, la historia no terminará en Gran Bretaña. Apenas inicia en Estados Unidos y puede arrojar un escándalo mucho mayor.