Texto originalmente publicado en la edición 1801 del semanario Proceso.
El 14 de mayo de 2009, TV Azteca pagó desplegados en varios periódicos del país para defender su servicio de televisión restringida HiTV, calificada como una “señal pirata”:
“Las empresas de Televisa, Sky y Cablevisión, así como sus socias de Cablemás y Televisión Internacional, y las empresas que forman parte de la Canitec (Cámara Nacional de la Industria de Televisión por Cable), han hecho todo lo posible para impedir que se rompa el monopolio de TV de paga para impedir que bajen los precios al consumidor; para impedir que haya una mayor oferta en esta industria”, denunciaba el comunicado firmado por Jaime Ramos Rivera, responsable de Comunicación de TV Azteca.
Envalentonada, la empresa de Ricardo Benjamín Salinas Pliego advirtió: “Por eso, ahora TV Azteca reta al monopolio de TV de paga, igual que en 1993, cuando retó y rompió el monopolio de Televisa en TV abierta”.
A su vez, el Consejo Directivo de la Canitec, dominado desde entonces por empresas ligadas a Televisa, calificó el servicio de HiTV como “ilegal” y hacían un llamado al presidente Felipe Calderón y al titular de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas, para que “tomen las acciones previstas en el propio marco jurídico”.
El desafío de Salinas Pliego tuvo una sanción mínima. En febrero de 2010, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes multó a TV Azteca con sólo 4.5 millones de pesos por violaciones a la Ley Federal de Telecomunicaciones. HiTV ofrecía un servicio de 18 canales de señal restringida a través de la compra de un decodificador que se vendía en las tiendas Elektra, propiedad también de Salinas Pliego.
La astucia del dueño de TV Azteca radicó en utilizar los llamados “canales espejo” del 7, 13 y 40 que le fueron entregados durante el gobierno de Vicente Fox para multiplexar la señal y ofrecer un servicio similar al que ofrecen Sky o Cablevisión, ambos de Televisa.
Dos años después, el panorama ha cambiado. Salinas Pliego ya no desafía al monopolio sino que se asoció con Televisa, empresa que adquirió el control del 50 por ciento de Grupo Iusacell, a cambio de invertir 1,600 millones de dólares (37.5 millones en capital y 1,565 millones en deuda convertible) para convertirse en el único grupo que ofrezca los servicios de cuádruple play (televisión, internet, telefonía móvil y fija) (ver Proceso, No. 1797).
El martes 3 de mayo, Salinas Pliego presumió en conferencia de prensa el lanzamiento de la empresa Totalplay, en sociedad con Televisa, para convertirse en “el primer servicio en México que está fusionando dos tecnologías, que es la de telecomunicaciones con entretenimiento, creando así el concepto de infotainment”.
Salinas Pliego declaró que con Totalplay “se concreta un sueño que he tenido desde hace más de diez años, que es la idea de la conectividad total. Lo veíamos venir, pero por una u otra razón no se podía concretar, la tecnología, los costos, la situación del mercado, pero ahora es una realidad esta oferta”.
De acuerdo con la información de Grupo Iusacell, la nueva empresa ofrecerá conexiones de 100 megas en internet, televisión de alta definición (HD) hasta con 250 canales; además de telefonía fija y telefonía celular, a través de la red 4G de Iusacell.
Salinas Pliego aclaró que el plan para este año será “muy modesto”: pretende llegar a 100 mil hogares, incluyendo el Distrito Federal y el Estado de México, entidad donde habrán elecciones este año. La cifra es menor si se compara a los más de 7 millones de suscriptores de televisión de paga existentes, a los 12 millones de usuarios de líneas telefónicas y a los 7.57 millones de clientes de internet en banda ancha, pero será la única que pueda ofrecer el modelo de cuádruple play.
El Doble Rasero
La alianza entre Televisa y TV Azteca –empresas que controlan, entre ambas, el 95 por ciento de las señales de televisión abierta y el 98 por ciento del mercado publicitario de la pantalla- no ha sido autorizada aún por la Comisión Federal de Competencia, pero ya se anuncian en canal 2 y en canal 13 y comienzan a repartir folletos en todos los hogares capitalinos para ofrecer sus paquetes que van de 449 hasta 1,399 pesos.
En contraste, el servicio “Banda Ancha Móvil para Todos”, anunciada tres semanas antes por la empres MVS, asociada con la norteamericana Clearwire, Alestra e Intel, aún no puede arrancar, a pesar de contar con cuatro años de negociaciones con las autoridades de la Comisión Federal de Competencia, de la Cofetel y de la Secretaría de Hacienda.
José Antonio Abad, director general del proyecto afirmó en un comunicado del 2 de mayo que este plan de negocios “se encuentra detenido, porque a pesar de contar con las opiniones favorables de la Cofeco y la Cofetel, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público no ha fijado, a la fecha, una contraprestación acorde a estándares internacionales sobre lo que se ha pagado por la explotación de la misma banda, que nos permita competir”.
A diferencia de Total Play, el proyecto del grupo constituido como “Consorcio Concesionario” promueve utilizar la banda 2.5 Ghz para ofrecer los servicios de cuádruple play. MVS posee 190 Mhz en esta banda y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la Cofetel han detenido la renovación de la mayoría de los 60 títulos de concesión.
Hasta el momento, las autoridades de la Secretaría de Hacienda no han aclarado si Grupo Iusacell pagará una contraprestación por la utilización del espectro para dar los servicios de cuádruple play ni la Cofeco ha determinado cómo se regularán los precios de la señales de televisión restringida.
A diferencia de hace dos años, Canitec, dirigida por Alejandro Puente, ahora apoya la sociedad entre TV Azteca y Televisa, pero insiste en acusar a MVS y a la sociedad con Telmex, a través de Grupo Dish, de ser anticompetitivas y violar la Ley Federal de Competencia.
Telcel, Negociación e Interconexión
El lanzamiento de Total Play coincidió con la resolución por 6 votos contra 4 del pleno de la Suprema Corte de Justicia que afecta los intereses de Telcel, quince días después que la Comisión Federal de Competencia le notificó una histórica multa de 11 mil 989 millones de pesos, equivalentes al 10 por ciento de los activos de la empresa, por elevar los costos de sus competidores mediante una tarifa de interconexión alta.
Paradójicamente, ni Telcel ni Telmex empresas que han pagado desplegados e inserciones en prensa en los últimos cuatro meses contraatacaron la resolución de la Suprema Corte de Justica que le autoriza a la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) fijar la tarifa de interconexión para las empresas del ramo.
Un día antes, Cofetel determinó fijar en 0.39 centavos de peso por minuto la tarifa de interconexión entre la red local móvil de Telcel y sus competidores. Esta tarifa respondió a los desacuerdos interpuestos entre Telcel y las empresas de Grupo Televisa Operbes, Bestphone y Cablevisión; así como Nextel y las telefónicas de Grupo Salinas, Iusacell-Unefon.
Versiones aún no confirmadas, le revelaron a Proceso que a iniciativa del titular de la SCT, Dionisio Pérez Jácome, desde la semana pasada se iniciaron negociaciones entre Televisa, TV Azteca y Grupo Carso para frenar la “guerra” que inició a fines de enero con la suspensión de los paquetes publicitarios de las empresas de Grupo Carso en las señales de televisión abierta de las empresas de Azcárraga Jean y Salinas Pliego.
Las negociaciones están atoradas porque Televisa ha vetado el cambio de título de concesión de Telmex. A su vez, Telcel dio a conocer su reporte del primer trimestre de 2011. La guerra con las televisoras no ha afectado sus ingresos: facturó 156 mil millones de pesos y tiene 6 millones de suscriptores más en América Latina.
En medio de estas negociaciones tras bambalinas, Telcel consideró “infundada” la multa de mil millones de dólares que le interpuso la Comisión Federal de Competencia. En su comunicado del 26 de abril, la empresa contraargumentó:
“La Cofeco parte de la base que Telcel fija las tarifas de interconexión, lo cual es impreciso e incorrecto. Dichas tarifas son por ley acordadas entre los operadores de celulares y, bajo ciertas circunstancias, a falta de acuerdo, fijadas por la autoridad. En su resolución, la Cofeco omite que las tarifas de interconexión aludidas durante la investigación que realizó fueron acordadas entre los operadores (incluyendo a algunos de los denunciantes) y avaladas en diferentes momentos por la Cofetel en diversas de sus resoluciones emitidas durante el periodo comprendido en la investigación”.
El 3 de mayo, al día siguiente de la resolución de la Suprema Corte de Justicia, Telcel afirmó que era “respetuoso” de la decisión, pero que “los diferentes procesos judiciales iniciados por Telcel respecto de determinaciones realizadas por la Cofetel sobre tarifas de interconexión seguirán su curso”.
Usuarios, los menos beneficiados
Sin embargo, ni la confirmación de la sociedad entre Televisa y TV Azteca ni las resoluciones en contra de Telcel beneficiarán hasta ahora a los usuarios de los servicios de telecomunicaciones con precios más bajos en telefonía móvil ni mejor acceso a la banda ancha.
La ministra Olga Sánchez Cordero, una de las cuatro que votaron en contra de la decisión mayoritaria argumentó que “la medida cautelar no perjudica el bienestar social porque no se trasladará a los usuarios al no exigirse en la ley”.
En el mismo sentido, la ministra Margarita Luna Ramos argumentó así su voto en la minoría: “yo quisiera saber cuál va a ser la empresa que al final de cuentas les va a decir a sus clientes: ‘Fíjense que gané, fíjense que gané la tarifa más baja, ahí les va la devolución de todo esto’”.
El organismo Mediatelecom Consulting consideró que la votación de la Suprema Corte no resuelve el fondo del asunto y que “sólo aplica para tarifas de interconexión y no para otros actos de autoridad de la Cofetel”.
Citando al abogado Agustín Ramírez, especialista en derecho de las telecomunicaciones, Mediatelecom considera que la medida de la Suprema Corte de Justicia “parecería” que afecta a Telmex y a Telcel, “pero a la larga impactará en todo aquel operador que decida invertir e incrementar su red de infraestructura”.
“En realidad no afecta a los principales operadores, porque la situación jurídica no ha cambiado y porque la práctica litigiosa va a continuar”, sentencia el organismo.
A su vez, Ramiro Tovar Landa, consultor en competencia y regulación económica y profesor del ITAM consideró que “la decisión de la Suprema Corte de Justicia hace su aportación al actual conflicto en telecomunicaciones. Ahora las redes entrantes, como las filiales de Televisa y TV Azteca, pueden presionar a Cofetel para bajar las tarifas de interconexión a los niveles deseados con efecto benéfico inmediato en sus finanzas”.
Consultado por Proceso, Tovar Landa afirmó que con la resolución de la Suprema Corte “hay claramente operadores beneficiados y no precisamente el usuario”. Entre esos beneficiados están los nuevos socios en el cuádruple play: Televisa y TV Azteca.




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Complicado el asunto -tan malo el giro como el colorado-, pero trasciende que el gobierno federal está del lado de los más malos: Teidiotiza y TVaztecaca.