Fabiola Martínez

Periódico La Jornada

Domingo 24 de abril de 2011, p. 8

La transmisión de la telenovela La reina del sur muestra “una actitud incongruente” de Televisa con la decisión promovida por esa empresa al firmar el Acuerdo para la cobertura informativa de la violencia, señaló Héctor Villarreal, subsecretario de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación.

La telenovela, producida por Telemundo y transmitida en México por el en Canal 9 de televisión abierta, está basada en la novela de Arturo Pérez-Reverte.

La reina del sur es la historia de Teresa Mendoza, quien tras el asesinato de su pareja, piloto de narcotraficantes, forja un poderoso cártel de droga en Europa.

Villarreal aclaró que su comentario no debe ser interpretado como censura, sino como observación acerca de la “incongruencia,” entre la firma de un decálogo de criterios editoriales que propone no usar lenguaje que convierta a delincuentes en “héroes públicos” y la transmisión de una serie que incluye escenas en sentido contrario, en especial con imágenes que hacen apología del narco, como vía para alcanzar el poder económico e incluso político.

En entrevista, el funcionario consideró que en la práctica, los concesionarios que adquieren los derechos o producen teleseries con esos contenidos (aun cuando sean géneros de ficción) no apoyan el espíritu del acuerdo, que si bien no es de carácter vinculante (obligatorio), sus firmantes signaron compromisos editoriales y parámetros éticos específicos. “Sin embargo, la telenovela en mención es cuando menos incongruente”, dijo Villarreal.

El acuerdo fue firmado por decenas de directivos de medios de comunicación el 24 de marzo pasado, en el contexto de la Iniciativa México, promovida por Televisa y Tv Azteca.

En la telenovela, estelarizada por la mexicana Kate del Castillo, aparece el personaje de “don Epifanio Vargas”, narcotraficante interpretado por Humberto Zurita, quien –según la trama– consolida una exitosa carrera política sustentada en el poder y la violencia que ejerce desde actividades ilícitas. Primero, con el dominio de la clase política local, se convierte en diputado y, en sus sueños de poder, afirma que se le ha abierto el camino para conseguir una senaduría, una gubernatura y, por qué no, hasta la Presidencia de la República, dice. Las violaciones, consumo de drogas y homicidios son comunes en la telenovela.

Estas escenas causaron “preocupación” en Gobernación. En la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía consideran que con La reina… –que se transmite en horario para adultos y en los primeros capítulos obtuvo altos niveles de audiencia– sale de los propósitos del acuerdo acerca de “proponer criterios editoriales comunes para que la cobertura informativa de la violencia que genera el crimen organizado no sirva para propagar el terror entre la población, sin demérito de la independencia editorial de cada medio, y establecer mecanismos para proteger a periodistas y la identidad de las víctimas de esta violencia”.

Consulta la nota original aquí.